Piedras en el camino a Roma

kayrieYasmani Orges Lugo

El proverbio: Todos los caminos conducen a Roma, expresa que no importan las dificultades que afrontes en el camino, o lo largo y agotador que este pueda ser, siempre llegarás a tu destino. Pero cuán engorroso puede ser alcanzar este objetivo, cuán perseverante debes ser para finalizar esta tarea. Hago esta alusión para referirme a un tema que ocasionado molestias en más de una persona.
Es el referente a lo largo y moroso de algunos servicios jurídicos y estatales derivados de las distintas ramas del derecho; entiéndase solicitudes de certificación de matrimonio, antecedentes penales, licencia de construcción, cambio de título de propiedad, certificado de actos de última voluntad entre otros.
Por una parte hay que reconocer que las entidades que tramitan y emiten estos servicios no cuentan con el personal necesario para que el proceso sea de mayor agilidad, y por otra, la incomprensión del público, que desconociendo este tipo de situación, critica a estas instituciones por la demora y el peloteo para brindarle solución a sus problemas.

Pero estas no son excusas para la demora, a veces inacabable, de estos procesos, muchas veces contra reloj, en los propósitos del solicitante. Cada vez es más frecuente ver como se le saca provecho monetario al tiempo de espera y cómo se dilata más esa espera por desconocimiento en algunos procedimientos en la emisión de las certificaciones o simplemente que el término impuesto no se corresponde con procesos de simple tramitación.
Muchos de estos servicios son tocados por el desinterés y falta de disciplina laboral de aquellos a los que se recurre, pues no parece ser de su importancia dejar una buena imagen de su centro laboral o simplemente brindarle solución, según los términos y procedimientos descritos en la ley, a las solicitudes de los necesitados.

Otro factor influyente es el trabajo a medias, ya que en muchas ocasiones los servicios se ven afectados por errores inadmisibles que hacen que todo el trámite vuelva al principio, o los casos en que el solicitante transcurre por varias instituciones porque nadie sabe cómo proceder con su solicitud.
Estas situaciones afectan claramente el buen servicio en entidades como los Registros Civiles, las Notarías, las direcciones de Viviendas y otros, ocasionando un criterio desfavorable en la población. Muchas pueden ser las soluciones, pero la mayor alternativa es exigir más de los funcionarios certificados para ayudarnos y ante su incumplimiento o peloteo, denunciar ante las entidades pertinentes. Solo así podremos llegar a Roma sin encontrar piedras en el camino.