¿SABIA USTED QUE…?

En carta dirigida por el abogado bayamés Carlos Manuel de Céspedes, quien más tarde sería reconocido por la Historia nacional como el “Padre de la Patria”, al ciudadano José Morales Lemus, Ministro Plenipotenciario de la República de Cuba en armas y fechada en Guáimaro el 15 de abril de 1869, Céspedes decía:

“Más tarde remitiré a Ud. íntegra esa ley fundamental de nuestra República. En ella se reconocen y garantizan los derechos de todos los hombres sin distinción alguna de raza o condición, se establece la independencia completa entre los tres grandes poderes de la nación. El legislativo reside en una Cámara de Representantes…. El ejecutivo será ejercido por un Presidente responsable de sus actos ante la Cámara… El poder judicial será objeto de una ley especial, quedando consignada su completa independencia de los otros. Esta constitución, fundada en los principios más absolutos de la democracia, ha sido acogida por el pueblo con las más vivas demostraciones de regocijo y entusiasmo”.

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LA LEY DICE

Licenciada Laritza Diversent

En esta sección se darán a conocer aspectos de la legislación cubana en una materia determinada. Se tendrán en cuenta para ello normas jurídicas de carácter nacional y los instrumentos internacionales de los que Cuba sea parte.

La inviolabilidad del domicilio es internacionalmente reconocido como un derecho de carácter civil en el artículo 12 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos : Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

La referida Declaración fue adoptada en diciembre de 1948 por resolución de laAsamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, y fue firmada por Cuba en el mismo año.

La Constitución de la República de 1976, reformada en 1992, establece en su artículo 56: El domicilio es inviolable. Nadie puede penetrar en el ajeno contra la voluntad del morador, salvo en los casos previstos por la ley.

La ley de procedimiento penal, ley No 5, garantiza protección a este derecho al regular los casos y requisitos que deben seguirse para realizar el registro del domicilio de un ciudadano (artículos del 215 al 227).
Por su parte, el Código Penal en su Libro Segundo, Titulo IX, Capítulo III, Delitos contra los derechos individuales, tipifica como delito la violación del domicilio y el registro ilegal. El artículo 288 sanciona a quien sin autorización, o sin cumplir las formalidades legales, efectúe un registro en un domicilio.

¿Qué hacer?

Si los agentes policiales -al efectuar un registro- no cumplen los requisitos expuestos en la ley de procedimiento, el ciudadano afectado puede demandarlos ante la fiscalía militar correspondiente.

REGISTRO EN DOMICILIO PRIVADO (I)


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Licenciada Laritza Diversent

Las autoridades pueden ordenar la entrada y registro, de día o de noche, si la urgencia lo hace necesario, en cualquier domicilio de ciudadano cubano o de extranjero residente en Cuba, pero para esto se necesita siempre del consentimiento del interesado.

Presta su consentimiento el que, habiéndosele pedido autorización para que permita el registro en su domicilio, no se opone. No obstante, el ciudadano pudiera oponerse invocando la garantía constitucional de la inviolabilidad del domicilio.

Si no se da el consentimiento, entonces es necesaria una resolución fundada del Instructor policial (una Orden de Registro) con aprobación del fiscal, copia de la cual se entregará a la persona interesada. En este caso, el registro no puede realizarse fuera de las horas comprendidas entre las cinco de la mañana y las diez de la noche.

La Orden de Registro debe contener:

  1. El objeto preciso que se busca con el registro.
  2. Las razones que justifican esa medida.
  3. La dirección en la que tendrá lugar el registro.
  4. El nombre del funcionario o agente de la policía designado para su práctica, cuando
    no se realice por la propia autoridad.

El registro se lleva a cabo de forma que resulte menos gravosa, evitándose las diligencias inútiles así como llevarlo a extremos o particulares ajenos al objeto estricto de la investigación del delito.