Legislación o Legislaciones

ppios gralesTania Pérez Torres

El capítulo VI de la Constitución, establece en su artículo 41, que todos los ciudadanos gozan de iguales derechos y están sujetos a iguales deberes, pero, ¿existe la igualdad y los derechos en la Cuba de hoy? ¿Dónde se encuentran?, ¿Por qué de eso no se habla? ¿Por qué nuestro país tiene dispersión legislativa?, tantas son las interrogantes, que no alcanza para un libro; pero lo cierto es que provocan deficiencia en materia de derecho, por la duplicidad de normas.

Además, la carencia de una confección sistémica en el conjunto de disposiciones que conforman nuestra legislación provoca deficiencia, la inexistencia de una norma única para las indisciplinas, la falta de equilibrio en el tratamiento de contravenciones similares en leyes distintas, falta de justeza en la solución de los recursos interpuestos, al ser el superior de quien impone la multa quien conoce de la inconformidad, esos son los derechos por los que abogan en un república donde hay inexistencia de mecanismo legales para enmendar las violaciones procesales.

La imposibilidad que las personas naturales tenemos ante estas situaciones conllevan una meditación sobre “El desconocimiento de la Ley no nos exonera de su cumplimiento”. Si el Estado no me capacita, y se dificulta hasta la compra de la Constitución, ¿de qué forma aprendo sobre derecho y deberes? Somos una población que vive con carencia de principios generales del derecho, y anhelamos el tratamiento para ser los cubanos de estos tiempos.

 

El respeto a la Ley de Asociaciones

nuevo logoLic. Rosa Blanco

El ejercicio del derecho de asociación en la legislación cubana es un precedente de la época colonial, la Monarquía Española reconocía en su constitución la existencia de tales derechos a todos los ciudadanos para los diferentes fines de la vida, conforme a lo establecido en la ley.

El Derecho de Asociación proporciona que cada ciudadano pueda realizar diversas actividades que coadyuven a su desarrollo de acuerdo a sus proyecciones, con satisfacción espiritual y social para el asociado.

De lo expuesto se deduce que la asociación en su sentido amplio, no solo es un medio indispensable y común de prosperidad material y de perfeccionamiento moral, sino un deber; bajo este concepto puede sentarse el principio general que de la sociabilidad nace el derecho, porque el hombre, al mismo tiempo que tiene el deber de respetar el derecho de sus semejantes, recíprocamente ha de ver respetado el suyo. Esta ecuación entre el derecho y el deber, echa por tierra cualquier teoría de que el derecho de asociación tenga límites en su alcance; lo demuestra el fenómeno legislativo constante de todos los pueblos civilizados, preocupados de regularle de una manera democrática.

No obstante contar en nuestro país con un sistema jurídico sobre asociaciones netamente cubano, ha demostrado en la práctica no resolver el ejercicio del derecho de asociarse que desea el ciudadano cubano, y que se encuentra refrendado en la Constitución de la República de Cuba (artículo 9 en relación al 54).

Los baches y lagunas de que adolecía el anterior sistema sobre asociaciones, hicieron necesario la modificación del sistema registral de las mismas, pero esto no viene a resolver la limitante que tienen algunos ciudadanos para asociarse libremente como sucede con la Asociación Jurídica Cubana, la que lejos de resultar un conflicto para el país como se pretende asimilar, debiera constituir un apoyo para mejorar el sistema legislativo que presenta tantos vacíos jurídicos que afectan a la comunidad cubana.

La actual legislación sobre asociaciones en Cuba en su momento dio respuesta al creciente interés demostrado por nuestros trabajadores manuales e intelectuales y demás estructuras poblacionales, con respecto a la creación, aprobación y desarrollo de determinadas asociaciones en todo el territorio nacional, lo cual es un derecho constitucional, pero el tiempo pasa y las condiciones y exigencias del ser humano son cada día más mayores. Recordemos también que las asociaciones no gubernamentales son un elemento integrante de la sociedad civil, y ésta a la vez resulta un componente del sistema político del Estado; sin embargo hay mucho que recorrer, pues existen limitaciones al respecto que frenan proyectos profesionales atrevidos, como el de la Asociación Jurídica Cubana por la que abogan algunos profesionales del derecho en beneficio popular.

¿Por qué cerrarnos las puertas a este derecho?, ¿A qué teme el Estado?

Se ha advertido que la anatomía de la sociedad civil hay que buscarla en la economía política, o en la política misma. Significativa resulta la realidad que rodea el ejercicio del derecho a asociarse en la Legislación Cubana, ya que desde las anteriores legislaciones estuvo previsto cancelar aquellas asociaciones que no cumplieran sus objetivos en beneficio de la sociedad, o cuyos objetivos fueran ilícitos, cuestión que se encuentra presente en la actualidad, ya que la cancelación de una Asociación es la medida de gobierno equivalente a una sanción para aquellas asociaciones que no deban existir porque no convienen a los intereses sociales del país, o realizan actividades que el Estado está obligado a impedir. Entonces vale preguntarse cuál es el argumento del Estado para no autorizar la referida Asociación que pretenden formalizar los juristas interesados, sí tenemos en cuenta dos aspectos básicos:

  1. No tiene ánimo de lucro, pues persigue objetivos sociales al pretender un derecho más perfeccionado, más justo y equilibrado.
  2. Se pretende constituir y funcionar dentro del marco de la Constitución y las leyes del país.

“El control constitucional es un conjunto de mecanismos destinados a mantener el funcionamiento del Estado dentro de los lineamientos señalados por la voluntad constituyente, y para impedir que ese poder exorbitante sea colocado al servicio de intereses diferentes a los de la comunidad”.

Luego entonces, ¿por qué no ejercer este derecho de control que posee el Estado en el caso de la Asociación Jurídica Cubana?, ¿Resulta más fácil empañar lo que puede ser transparente?

Y es que si de respeto se trata no valen los argumentos.

 

No asfixiemos las Cooperativas

reciclajeLic. Moraima Leyva Pérez

Tanto la Constitución de la República, como el Código Civil, reconocen la propiedad cooperativa dentro de las principales formas de propiedad sobre los medios de producción.

Me referiré a las creadas de manera experimental, en sectores no agropecuarios, como parte del proceso de actualización del modelo económico cubano, reguladas en el Decreto-Ley 305 de 2012.

Estas personas jurídicas contribuyen a liberar al Estado de su responsabilidad sobre determinadas actividades de producción y servicios que requieren un nivel de independencia y autonomía y constituyen un mecanismo de apoyo a la satisfacción de necesidades económicas y sociales en su territorio, en correspondencia con su objeto social aprobado en el marco de las regulaciones vigentes.

Sin embargo, resulta contradictorio que por una parte el Estado esté protegiendo el impulso de estas entidades económicas y que por otro, los organismos e instituciones del estado, pongan obstáculos a su desarrollo, por desconfianza infundada.

Pongamos un ejemplo: la única cooperativa no agropecuaria de reciclaje de la provincia Holguín, radica en el municipio de Antilla, su objeto social consiste en la recuperación de desechos a las entidades de dicho territorio y posterior venta a la Empresa de Recuperación de Materias Primas, con la que tiene pactado un plan de entregas como encargo estatal. Muchos son los escollos que sus socios han tenido que afrontar, partiendo de la negativa de las fuentes generadoras a la venta de sus desechos reciclables, pues: “mi organismo no me ha autorizado a negociar con una cooperativa”. Es una actividad novedosa en el país y el desconocimiento del tema puede acarrear incertidumbre. No es menos cierto que históricamente las Cooperativas en Cuba se prestaron para actividades indebidas, bajo un aparente régimen de legitimidad. Pero la ley faculta a las entidades estatales a relacionarse con estas a través de contratos, convenios y otras actividades lícitas; no puede entonces un jefe de un organismo de la administración central del Estado oponerse a que se cumpla con las políticas y normativas que se dictan o corremos el riesgo de asfixiar de antemano este nuevo modelo de gestión que puede resultar eficiente y provechoso para el desarrollo económico del país.

 

Reflexiones un sobre un caso práctico.

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Lic. Alberto Fumero Batista

En fecha reciente se radicó el Expediente de Fase Preparatoria de No. 281 del 2016 en la Unidad Territorial de Investigación Criminal de Santiago de Cuba, más conocida como Micro 9, por un presunto delito de Estafa contra los ciudadanos Yudién Tabares Cortina, Ricardo Díaz López y Edilberto López Lores por la venta de una moto de paseo que realizaran en el mes de septiembre del año 2014 a la señora María Josefa Coello Tassé.

Debería llamar la atención del lector el hecho de hacerse efectiva una denuncia habiendo transcurrido casi dos años de la transacción o acuerdo legal que la motiva, sin embargo, de lo que se trata es que la persona que ahora funge como denunciante, de conjunto con un sobrino, verdadero dueño del capital con que se adquirió el vehículo, luego de agotar la vía administrativa al presentar demanda ante los tribunales contra el primero delos acusados y contra la Dirección Provincial del Ministerio del Interior, decidieron probar suerte en la instancia de lo penal al resultarle adverso el fallo dictado en lo administrativo, auxiliándose para ello de algún padrino en la policía que ejerciera influencia en su favor primero, para darle entrada a la denuncia, luego, lograr una orden de registro para supuestamente buscar artículos o bienes de procedencia ilícita y por último, una orden de detención en contra de los procesados sin ningún elemento razonable que justifique tal proceder policial, pasados, como ya se dijo, casi dos años de la referida compraventa.

Solo un funcionario, haciendo mal uso de su condición para favorecer intereses personales, tiene el suficiente poder e influencias para lograr este procedimiento inusual.

Para colmo de males, y dando continuidad a una actuación notoriamente parcializada, a partir del mismo día de la detención fueron remitidos los tres a la Unidad Provincial de Operaciones Policiales, cualquiera sabe con qué objeto, y por si fuera poco, el Auto de imposición de medida cautelar para oficializar su aseguramiento, que debió entregarse a sus familiares el 17 de junio para que estos pudieran contratar abogado, les fue notificado tres días después, en franca violación de lo que establece la ley y en perjuicio de los procesados.

Hechos como estos suceden a diario a lo largo y ancho de nuestro país con total impunidad y debemos erradicarlos si aspiramos a una administración de justicia de calidad; de ahí, la importancia de la denuncia inmediata ante la opinión pública para que estos hechos no se repitan y para que, quienes tienen la función de cumplir y hacer cumplir la ley, se despojen de procederes ilegítimos e inadecuados que no guardan ninguna relación con su condición.

Quisiera aclarar que durante el proceso administrativo a que se ha hecho referencia, quedó determinado que el proceso fraudulento que pretendió y logró en su día legitimar la moto objeto del proceso ,que es en definitiva lo que se le imputa a los procesados, tiene origen anterior a que ellos la adquirieran de manos de Manuel Alejandro Rojas Garbey y de su supuesta propietaria Xiomara Garbey Pineda, madre de Rojas Garbey, quedando demostrado como así lo reconoció la Dirección del MININT en su escrito de contestación, que estos últimos estaban involucrados en el origen del fraude conjuntamente con funcionarios del registro de vehículos, procesados por la Fiscalía Militar.

Para mayor sorpresa, aunque el hijo abandonó definitivamente el país, la señora Garbey Pineda no ha sido molestada en este proceso penal, a pesar de que tiene domicilio reconocido y controlado por la policía.

Paradójicamente, Yudién, Ricardo y Edilberto siguen privados de libertad en la unidad de Operaciones, y hasta donde se tiene conocimiento, ninguno había sido entrevistado por sus respectivos representantes legales.

 

El estado peligroso

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Lic. Jorge Luis González

Los principios en Derecho son enunciados que expresan un juicio deontológico acerca de la conducta a seguir en una situación determinada. En el ámbito del Derecho Penal estos principios imponen barreras de tal manera que la pauta a seguir no afecte el Estado de Derecho.
El Principio de Legalidad es el eje sobre el que ha de girar el derecho penal en el Estado de Derecho. Fue creado por Paul Johann Anselm Von Feuerbach  bajo la expresión latina nullum crimen, nulla poena sine lege previa  lo que significa literalmente no hay delito ni pena sin ley previa. Este principio está reconocido en la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano, proclamada en 1789, que en su artículo 8 disponía: “La ley no puede establecer mas que penas estrictas y evidentemente necesarias y nadie puede ser castigado sino en virtud de una ley establecida y promulgada con anterioridad al delito y legalmente aplicada”. Por esta vía, el principio de la legalidad de los delitos y las penas pasó a formar parte de las Constituciones y Códigos que fueron después aprobados.
Este principio ha sido refrendado en la Constitución cubana en el artículo 59 : “Nadie puede ser encausado ni condenado sino por tribunal competente en virtud de leyes anteriores al delito y con las formalidades y garantías que éstas establecen”. El Código Penal Cubano al establecer el Principio de Legalidad lo hace de manera más precisa recogiendo las distintas variantes del mismo quedando redactado en el artículo 2, que postula que solo pueden sancionarse los actos expresamente previstos como delitos en la ley, con anterioridad a su comisión y proscribe la imposición de penas que no se encuentren establecidas en ley anterior al acto punible.
El artículo 72 del Código Penal establece el Estado Peligroso y lo define como “… especial proclividad en que se halla una persona para cometer delitos, demostrada por la conducta que observa en contradicción manifiesta con las normas de la moral socialista” Los artículos 73.1 y 2 regulan los índices de peligrosidad, que son la embriaguez habitual y la dipsomanía, la narcomanía y la conducta antisocial. Este mismo cuerpo legal prevé las medidas que se adoptarán con los declarados en estado peligroso en el artículo 78.El artículo 80.1 inciso a indica que se internará en un establecimiento especializado de trabajo o de estudio por un periodo de entre 1 y 4 años.
La peligrosidad social como categoría y las medidas que se adoptan con los declarados peligrosos constituyen una violación al Principio de Legalidad pues se le imponen sanciones a personas que no han cometido delito, a personas que en algunas ocasiones viven de remesas enviadas del extranjero y son considerados antisociales por no tener un centro de trabajo. El ya mencionado artículo 80.1 inciso a constituye materialmente privación de derechos, al internar a personas por un periodo de entre 1 y 4 años en los popularmente conocidos como “campamentos” .Los legisladores deberían analizar esta categoría que en mi modesta opinión, debe ser derogada.

Ataquemos las causas y no las consecuencias

Foto: Jose Angel Tabares, País de Píxeles

Foto: Jose Angel Tabares, País de Píxeles

 

Lic. Yanelis Ramirez Cruz

Una vez más el tema combustible asoma a las puertas. El contexto internacional y sus consecuencias económicas para Cuba avizoran un año difícil. Por eso la máxima dirección del país ha tomado la decisión de reducir el plan de portadores energéticos a todos los organismos de la administración central del Estado, aun cuando ello conlleva bajar el nivel de actividad.

Esta medida presupone un mayor control en el uso eficiente del combustible diésel. Sin embargo en numerosas entidades estatales, la sustracción y desvío de combustible se ha convertido en algo con lo que convivimos a diario.

En Holguín circulan más de tres mil vehículos particulares, en tanto la venta a las personas naturales en los Servicentros de la provincia, no sobrepasa los 109 litros como promedio diario. Tal situación es conocida y denunciada en varios escenarios por las autoridades gubernamentales. Pero no se trata de divulgar, sino de acometer acciones.

Seríamos ilusos al pensar que un porteador privado para la transportación de pasajeros pagaría el precio de 1.10 CUC por litro, porque como decimos en buen cubano “no le daría la cuenta”. Entonces, ¿de dónde sale ese combustible sino de las entidades estatales? A partir de esta realidad, ¿qué mecanismos de control están empleando las administraciones para que el combustible no les sea robado? ¿Existe dolo o culpa en su actuar? ¿Acaso estamos esperando que se produzca el hecho extraordinario para separar del cargo a los implicados y llevarlos a la cárcel?

Debemos atacar las causas y no las consecuencias. Mientras el Estado no propicie que el combustible se adquiera a menor precio por los porteadores privados y a su vez cree los mecanismos de control para garantizar que se haga de modo oficial y en los lugares establecidos, el desvío va a continuar tal y como existe hoy bajo un “aparente régimen de legalidad”.

 

Lo que es necesario

vallin_21Lic. Wilfredo Vallín

Los Hechos:

El pasado día 14 de junio, el vicepresidente de la Asociación Jurídica Cubana (AJC) licenciado Amado Calixto Gammalame, se dirigía en un vehículo de las Tunas a Holguín para una visita a nuestras filiales del oriente del país.

Entrando en la ciudad de Holguín, el vehículo fue detenido por personas que no se identificaron, Amado Calixto fue obligado a descender y a entrar en un jeep de patrullas que lo condujo a la Unidad de Instrucción local.

En ese lugar, el teniente coronel Carlos Urgellés Palomares, quien conocía a Amado Calixto, le recordó la época común de estudiantes, lo que “haría más llano el camino para lograr un entendimiento”, pidiéndole a continuación que mostrara sus pertenencias, incluidos los objetos personales. No detectaron ningún documento de interés, pero consideraron que Amado tenía en su poder una cantidad en dinero “superior a lo normal” a saber, 250 euros, 135 cuc y 70 cup. Dinero que ocuparon, dejando al letrado con 35 cuc.

Se llenó un Acta de Ocupación de la cual Calixto solicitó copia sin que le fuera entregada, informándosele que regresaría ese mismo día a La Habana. El abogado permaneció detenido sin que se le formularan cargos hasta las 10 de la noche, o sea, unas seis horas, regresando a la capital por vía aérea. Su teléfono celular le fue devuelto en el aeropuerto de Holguín, después de borrarle todos los datos.

Los aspectos a analizar de este “incidente” son:

  1. La implicación de AJC con la Plataforma #Otro 18 de la sociedad civil. Esa Plataforma aboga por la participación de la ciudadanía en los comicios que se efectuarán en Cuba en el 2018.
  2. La ocupación del dinero que llevaba el letrado, sin que se le entregara documento justificativo de dicha ocupación.
  3. La “deportación” desde Holguín sufrida por Amado Calixto.

Lo que sigue está dirigido a la comunidad internacional, al pueblo de Cuba, y muy en especial, a las autoridades cubanas para su general conocimiento.

Fundamentos de Derecho.

La Asociación Jurídica Cubana es una agrupación de abogados creada en 2008 bajo el concepto del ejercicio libre de la abogacía conforme al evento Principios Básicos de la Función de los Abogados, Octavo Congreso de Naciones Unidas, celebrado en La Habana, Cuba en septiembre de 1990. El propósito fundacional de AJC siempre ha sido ayudar a los ciudadanos cubanos en sus problemas legales y difundir de forma gratuita el conocimiento jurídico entre la población, sin tomar en cuenta su filiación política o ideológica.

Hemos ayudado y enseñado, pero también aprendido. Algo de esto último es que, en Cuba, ningún órgano policial tiene en cuenta el derecho positivo vigente y actúa como si éste no tuviese nada que ver con ellos. Constituyen ejemplos de lo anterior:

  1. La ley electoral cubana en vigor no prohíbe la participación en los comicios nacionales de aquellas personas que piensan de manera diferente al gobierno y a la política nacional actuales. El principio “Es lícito todo lo que la ley no prohibe” goza de aceptación en la doctrina.

Obstaculizar, a como dé lugar, esa participación utilizando desde el más ramplón descrédito hasta la arbitrariedad más burda, sólo revela una gran inseguridad y temor a los resultados de esa participación.

–“No permitiremos Otro 18”– se torna un planteamiento reiterativo de la policía política, pero prohibir lo que la ley no prohibe es ilegal y es sancionado hágalo quien lo haga. No conocemos excepciones a este principio.

  1. Los ciudadanos cubanos somos frecuentemente registrados y nuestros bienes: dinero, computadoras, cámaras fotográficas, teléfonos y otros artículos, son decomisados sin justificación ni constancia documental. El dinero no es devuelto prácticamente en ningún caso, sin que los perjudicados sepan a dónde va a parar, en lo que constituye más un robo que una ocupación legal y justificada.

¿Desde cuándo la policía determina la cantidad de dinero que pueden llevar o no los ciudadanos?

Cuesta mucho trabajo creer que al más alto nivel de gobierno no se conozca esto. Esa permisibilidad es inadmisible.

  1. El Lic. Amado Calixto fue conducido bajo custodia al aeropuerto, obligado a subir a un avión y enviado de regreso a La Habana… ¿bajo qué precepto legal?, ¿En qué artículo, de qué ley, se apoyan esos señores para deportar a un ciudadano libre de una provincia a otra?

Pero hay más:

  1. Estos señores prohíben, que los ciudadanos podamos salir de nuestra casa en un acto simple de fuerza bruta, haciendo caso omiso de lo establecido por la Constitución y sus leyes complementarias.
  1. Los ciudadanos cubanos somos arbitrariamente detenidos en cualquier parte para ser abandonados en lugares remotos, muchas veces sin dinero para regresar, a cualquier hora del día o de la noche. Las causales de detención aparecen en la Ley de Procedimiento Penal pero los que así actúan no parecer tener conocimiento de su existencia.
  1. La única instancia facultada para crear derecho en el país es la Asamblea Nacional del Poder Popular. Los agentes de la ley (que no son la autoridad misma) no tienen esa facultad… hasta donde sabemos.
  1. El respeto a la dignidad plena del hombre de que se habla en el preámbulo de la Constitución socialista, ¿es éste?
  1. Si los miembros del orden público o de la Seguridad del Estado prosiguen con esta práctica, el respeto al orden jurídico actual se resquebrajará aún más de lo que ya está, y sus consecuencias pudieran ser catastróficas.

La legitimidad de los gobiernos en cualquier situación y lugar está dada, en primerísima instancia, por procurar el BIEN COMÚN de todos sus ciudadanos. Este concepto, ¿les significa algo?

El más grande de todos los cubanos nos legó en su pensamiento esta enseñanza: “En cada momento se ha de hacer, lo que en cada momento es necesario”. Esa es, precisamente, nuestra pretensión.

Presunciones sin razones

YureisyYureisy CeballosLic. Yureisy Ceballos

Hace unos meses está produciéndose un suceso inédito. Por considerar que se está dando un tratamiento incorrecto, lo traigo a colación.

Se trata del proceso que está llevando a cabo la ONAT en varias provincias y específicamente en Camagüey, con la aplicación de la resolución impositiva sobre el llamado régimen de presunción indirecta, regulado en el decreto ley no.308, capítulo 5 de la ley tributaria, sección primera, estableciendo cuantiosas cifras de dinero por la presunción de engaño al fisco, a través de la aplicación de multas y de subdeclaraciones realizadas a los trabajadores por cuenta propia.

Este análisis no debe sustentarse en un simple razonamiento aritmético o estadístico de comparación de resultados entre un año y otro, máxime si la inmensa mayoría de los afectados no recibió visita de los funcionarios de la referida oficina, que haya podido demostrar al supuesto infractor que estuviera evadiendo el pago al fisco o que no declarasen los ingresos reales.

Sí debieron tenerse en cuenta a la hora de la aplicación de la referida norma, otros elementos que pudieran demostrar (o no) los ingresos obtenidos y los aportes del año de referencia, así como otros aspectos del lugar donde se desarrolle la actividad como son las condiciones, los antecedentes, el impacto económico, etc.

Resulta cuestionable el recurso, pues se interpone ante la propia oficina de la ONAT y lo debe resolver la misma que firma la resolución que impone el pago de esa cuantiosa suma. Lo peor de todo, es que al preguntarle a los perjudicados qué esperanza tienen sobre el resultado de una apelación, refieren que ya conocen por los propios trabajadores de la citada oficina, que han recibido indicaciones de mantener estas subdeclaraciones pese a los documentos que aporten los recurrentes.

¿Protección de la propiedad personal?

 

DayamiDAYALic. Dayamí Pestano Lazo

La Constitución de la República en su artículo 21 refrenda la propiedad personal sobre la vivienda siempre que se posea con justo título de dominio, es apreciable en este artículo la palabra dominio pues el dominio encierra el más completo conjunto de derechos que se pueda tener sobre una cosa.

Luego viene la Ley General de la Vivienda en su artículo 64 a establecer que los propietarios de las viviendas determinarán libremente quiénes convivirán con ellos y están facultados para dar por terminada la convivencia de cualquier persona, para lo que no requieren declaración administrativa ni judicial, siempre y cuando no sean de los especialmente protegidos por la ley: ascendientes y descendientes del propietario; madre de uno o más hijos con el propietario siempre que ella tenga la guarda y cuidado de los hijos y no tuviere otro lugar de residencia; madre con uno o más hijos menores con más de tres años ocupando la vivienda y no tuvieren otro lugar de residencia; ancianos con más de tres años ocupando la vivienda y no tuvieren otro lugar de residencia; cualquier otro caso que a juicio de la autoridad competente constituya una manifiesta injusticia o un acto inhumano.

El propio artículo en el tercer párrafo deja la vía administrativa para lograr ese deseo del propietario si el conviviente pretendiera permanecer en la vivienda contra la voluntad de su propietario, a través del llamado proceso de Cese de Convivencia. La Dirección Municipal de la Vivienda interviene, a solicitud del propietario y dicta resolución, si procediere, conminando al conviviente a abandonar la vivienda en un plazo determinado.

Llama la atención como un acto antagónico por naturaleza sea llevado por la vía administrativa sin que ningún tribunal intervenga. Como coerción, la Administración resuelve que, si transcurrido dicho plazo sin que el conviviente abandone la vivienda, comunicará a las entidades de donde reciben sus ingresos todos los integrantes del núcleo del conviviente, la obligación de reconocer un descuento mensual, por concepto de uso no autorizado del inmueble, ascendente al treinta por ciento (30%) de cada ingreso. De mantenerse esa situación por tres meses, las retenciones se elevarán al cincuenta por ciento (50%) mientras dure la ocupación de la vivienda.

No hay que analizar mucho para darse cuenta que el conviviente no deseado se ríe de esa medida y hasta le resulta conveniente pues estaría prácticamente en un arrendamiento económico, porque como ya es conocido, con la situación crítica de la vivienda en Cuba, que alguien tenga que pagar la mitad de un salario, que de hecho es nada, por tener un lugar donde vivir, es una ventaja muy lejana del objetivo de la norma de beneficiar al sujeto de derecho.

Imagínese entonces qué odisea burocrático-jurídica-administrativa atraviesa el propietario en estos casos. Para poder ser “extraída” la persona indeseada tiene que tener clara conducta antisocial sin vínculo laboral.

 

Ley de Policía

 

vallin_21Wilfredo Vallín Almeida

Los órganos estatales y del gobierno, cada uno en lo que les corresponda, entre ellos la Policía, la Contraloría General de la República, la Fiscalía y los Tribunales deben contribuir a este empeño, siendo los primeros en dar ejemplo de apego irrestricto a la Ley; reforzando así su autoridad y asegurando el apoyo de la población…

Estas palabras corresponden a un fragmento de la comparecencia del General de Ejército Raúl Castro en la Primera Sesión Ordinaria de la VII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de las Convenciones, el 7 de julio de 2013.

Pero, ¿qué ocurre cuando ese apego irrestricto a la Ley no ocurre porque en ocasiones esas entidades estatales no actúan de ese modo o cuando la propia ley no existe?

Paso a explicarme.

En la Asociación Jurídica Cubana, nos hemos detenido muchas veces en la consideración de que no debe ser la Fiscalía (a la que se adjudica la responsabilidad de mantener la legalidad socialista) la que garantice los derechos ciudadanos por la sencilla razón de que ella no es independiente de los poderes del Estado, sino que los representa y vela por ellos.

En el mundo moderno no se acepta el doble papel de juez y parte en un proceso penal. Y ese es el caso de la Fiscalía.

Tampoco existe un Tribunal de Garantías Constitucionales como una vez existió en nuestro país, y los ciudadanos no tienen a su disposición una entidad con poder suficiente, que pueda reconocer sus derechos básicos y fundamentales ante instituciones estatales que los desconocen.

Pero hay algo más que tampoco existe en Cuba y que debo solamente esbozar ahora, por razones de espacio, pero sobre lo que volveré próximamente: Se trata de una…Ley de Policía.

 

 

Hablo en nombre propio (2)

1 Eliocer CutiñoLic. Eliócer Cutiño
En mi primer comentario sobre la imposición de una multa por parte de la dirección de planificación física, hice referencia al escrito dirigido a la fiscalía municipal teniendo en cuenta que por dos ocasiones apelé la decisión de dicha dirección y ésta ratificaba la multa, a las claras, improcedente e ilegal.
Esperaba una decisión justa y que me reembolsaran la extrema suma de la multa, todo bajo la tutela de la fiscalía a la cual pertenecí por más de seis años. Presenté mi reclamación en el término establecido, por lo que esperaba que de igual forma me notificaran la respuesta, pero sigo sin pronunciamiento, incluso de la propia dirección de planificación que me comunicó por escrito que hasta que la fiscalía no investigara no podían dar contesta a mi inconformidad, como si el Decreto Ley 272 o cualquier otra norma diera consentimiento para dilatar el proceso.
Cifrar esperanza en una institución que por mandato constitucional está obligada a velar por la legalidad del país y no cumple con su cometido, es otra de las razones que me llevan a pensar que el proceso de institucionalización debe, antes que todo, comenzar por el apego a la ley. Este caso demuestra que el irrespeto a ley comienza y permanece solo por los de casa.

La legislación laboral vigente y la solución de los conflictos en la vía prejudicial.

4 QUE TRABAJEN LOS OTROS
Lic. Andrea López
Las ramas del derecho regulan relaciones que surgen en una esfera determinada de la vida, debido a vínculos entre los hombres; entre ellas se encuentran las relaciones laborales dentro de los procesos de producción o servicios, objeto de regulación del Derecho Laboral. En su ámbito pueden ocurrir suspensiones, modificaciones, o terminación de la relación que le dio origen al vínculo laboral, lo que puede producirse por diferentes causas.
Las infracciones de la disciplina pueden provocar un cambio en la relación laboral, como forma de reprimir la conducta infractora. Por su parte, el reconocimiento, concesión, o vulneración de algún derecho emanado de la legislación laboral, puede también provocar cambios en el vínculo laboral existente y todo ello generar un conflicto entre los sujetos con personalidad jurídica individual. La legislación laboral vigente sobre solución de conflictos laborales, la actuación y funcionamiento de los órganos de justicia laboral de base (OJLB), es un tema polémico, que profesionales o no del derecho incursionan. Dentro de la propia relación jurídica laboral se vulneran determinados derechos, o no se conceden otros que provocan el inicio de un conflicto en materia de derecho laboral. Los más frecuentes son los siguientes:

Admisión y promoción al empleo
La idoneidad demostrada, que con la entrada en vigor desde 1998 de la Resolución 12 “Reglamento para la política de empleo y salario en el perfeccionamiento empresarial”, abrió la posibilidad de que el OJLB resuelva el fondo del asunto y que el nuevo Reglamento de las Relaciones Laborales Resolución 8 del 2005 de 1ero de marzo, retomó.
Violaciones sobre el período a prueba y la suscripción de contratos de trabajo, siendo el de por tiempo determinado uno de los que más propicia conflictos, al no ajustarse a la norma sobre su concertación.
Procesos de disponibilidad e interrupción.
Derechos sobre seguridad y salud en el trabajo.
Derechos sobre tiempo de trabajo y descanso, entre otros.

Se debe preparar a los dirigentes sindicales y a los trabajadores para el proceso de negociación con la administración, que estén instruidos en sus derechos y en lo que al procedimiento se refiere, pues este desmedido desconocimiento e ignorancia con respecto a estos temas hacen que nuestro sistema de trabajo se torne no solo injusto en algunos casos sino arbitrario en otros.

Caballeros andantes del derecho

                                                      (Entrevista aparecida en 14ymedio.com el 12 de junio)

Wilfredo-Vallin-Presidente-AsociaciAn-JurA-dica_CYMIMA201406Wilfredo Vallín había decidido no seguir ejerciendo la abogacía dentro de las instituciones estatales, única forma legal de hacerlo, hasta que un día fue testigo de las lamentaciones de una muchacha: había sido víctima de acoso sexual por parte de un funcionario público, que no fue sancionado por la justicia. Entre sollozos, angustiada por la percepción de indefensión en que se encontraba, la joven dijo “Esto pasa porque en Cuba ya no quedan hombres”.

Vallín se sintió directamente interpelado. Empezó una cruzada casi quijotesca para ayudar a quienes habían perdido las esperanzas, muy especialmente aquellos que por una razón u otra se han visto ante la necesidad de hacer una reclamación o elevar una denuncia frente a las instituciones estatales. Fue así como a finales de 2008 surgió la Asociación Jurídica de Cuba.

Pregunta. ¿Cuáles fueron los primeros pasos de la AJC?

Respuesta. Empezamos 4 personas, entre quienes estaba mi esposa, Esperanza Rodríguez, que también es abogada y dos colegas más. Lo primero que hicimos fue procurar un reconocimiento de parte de las autoridades para evitar ser catalogados como una asociación ilícita. El 2 de marzo de 2009 nos dirigimos al Registro de Asociaciones del Ministerio de Justicia. Este primer paso consistía en solicitar un documento acreditativo de que en ese Registro no existía ninguna otra asociación con ese nombre ni con iguales propósitos. La batalla legal que se desencadenó a partir de ese momento aún no ha terminado, al menos para nosotros, a pesar de que hace poco el Tribunal Supremo determinó por segunda vez que nosotros duplicamos las funciones de la Unión de Juristas y del Bufete Colectivo que según ellos son ONG. En la cronología de eventos ocurridos en estos cuatro años ha habido violaciones de todo tipo, las tenemos perfectamente documentadas, pero sería largo y aburrido contarlas aquí. Lo cierto es que en la negativa que hace el Ministerio de Justicia no se apela a ningún elemento de la Ley de Asociaciones, por lo que consideramos que sus argumentos no son válidos.

P. ¿Eso quiere decir que ya se agotaron las herramientas legales para obtener un reconocimiento?

R. Las vías internas se han agotado y debo confesar que nunca tuve mucha fe en que por ese camino pudiéramos obtener algo, pero por razones de índole política, no legales. Nos queda la vía externa que consiste en acudir a organizaciones internacionales de las que Cuba forma parte. Ese es el camino que vamos a recorrer a partir de ahora. A donde quiera que viajan los funcionarios de justicia cubanos, se llenan la boca para decir que el ejercicio de la abogacía es libre en Cuba pero eso es falso, porque aunque el Gobierno ha firmado documentos aceptando eso, luego en la práctica resulta un requisito obligatorio pertenecer a los Bufetes Colectivos estatales para atender un caso ante los tribunales.

P. ¿De que se ha ocupado la AJC en todo este tiempo?

R. Son cuatro nuestros propósitos declarados: El primero, la educación jurídica de la población. El desconocimiento de las leyes no afecta solamente a los ciudadanos, sino también a muchos funcionarios, a la policía y especialmente a la Seguridad del Estado. Recuerdo que un día, en medio de un interrogatorio, un oficial de la seguridad al que yo le explicaba nuestra función educativa, me dijo “pero eso es darle armas al enemigo” ¿Cómo es posible que enseñarle al pueblo las leyes que ha hecho la propia revolución pueda beneficiar al enemigo?

El segundo propósito ha sido la atención de casos puntuales. Somos el último recurso de mucha gente. Eso nos ha permitido tener un conocimiento amplio de la situación real que tiene el pueblo de Cuba.

Los otros dos frentes de que nos ocupamos son la promoción de los Pactos de Derechos Civiles, Políticos, Económicos, Sociales y Culturales y de lo que se relaciona con la vida interna de la abogacía.

P. ¿Cuánto ha crecido la AJC en estos últimos 6 años?

R. Llegó un momento en que hasta nuestra sede, aquí en la capital, venían ciudadanos con problemas de toda Cuba. Eso nos llevó a crear filiales en otras provincias y hoy tenemos representaciones en Pinar del Río, Artemisa, Camagüey, Holguín y Santiago de Cuba. Si en un principio luchábamos por llegar a 33 abogados, que es el número que la ley exige para ser reconocidos como una asociación, hoy ya hemos sobrepasado esa cifra, aunque no pretendemos ser una organización de masas ni mucho menos.

“Las normas son arcaicas y deberían ser sustituidas de inmediato”

P. Si le preguntamos ¿Cuál es el hoy gran problema de Cuba? a un economista, a un político, o a un sociólogo, cada cual seguramente arrimará la respuesta a su especialidad. ¿Qué responde un jurista ante esa cuestión?

R. Nosotros estamos totalmente convencidos de que si a partir de mañana el Gobierno de Cuba se hiciera el firme propósito de que las leyes que ellos mismos han hecho fueran respetadas a rajatabla, no solo por los ciudadanos, sino por las entidades oficiales, y que la ley fuera obligatoria para todos por igual, las cosas mejorarían rápido y mucho.

P. ¿De su respuesta se pudiera deducir que usted es de las personas que cree se le debe conceder al menos cierto grado de legitimidad a las instituciones oficiales.

R. Lo que pienso es que hay algo que no se puede negar: En Cuba existe lo que llamamos “un derecho positivo” que es lo que está vigente y escrito en las leyes y que se debe acatar por la población y que las autoridades imponen como obligatorio. Cerrar los ojos a eso y actuar como si no existiera a mí me parece descabellado y hasta suicida. Lo que no quiere decir que no podamos sentarnos en otro fuero, en otro nivel, a cuestionar si ese derecho positivo implantado es o no el mejor derecho para el pueblo de Cuba o que no podemos discutir las normas que están establecidas, que a nuestro juicio son arcaicas y deberían ser sustituidas de inmediato.

P. ¿Existe algún camino para cuestionar la ley desde la ley,?

R. Teóricamente sí, pero en la práctica no. Todos recordamos lo que pasó con el Proyecto Varela, se recogieron las firmas requeridas y no se le hizo el menor caso. Lo que establece la ley cubana al respecto es en realidad letra muerta.

“El Código Penal (…) tiene elementos ideológicos que habrán de ser eliminados, así como el concepto de peligrosidad predelictiva”

P. ¿Entonces qué es lo que hace falta cambiar?

R. Habría que cambiar la Constitución que, como dijera Martí, es un elemento vivo y no puede ser construida sobre la base de elementos ideológicos. Hay que desideologizar la Constitución y para eso no queda más remedio que hacer una nueva. La actual tiene tantos problemas que si te pones a quitarle lo que le sobra te quedas con un esqueleto. La de 1940 adolece de una impronta paternalista que no se aviene a nuestro futuro y no estoy hablando de la implantación de un liberalismo constitucional ramplón de sálvese el que pueda.

La que venga ha de ser dinámica, sencilla y con capacidad de durar. Una constitución que todo el mundo entienda, una en que la gente confíe y sea el motor para el cambio, pero sin despojarla de la protección que debe ofrecerle al ciudadano, que permita el desarrollo de Cuba con la finalidad de tener un país estable, que funcione y tienda al progreso.

P. ¿Sólo cambiar la Constitución o todo el entramado jurídico?

R. En el Código Penal hay menos que cambiar, pero también tiene elementos ideológicos que habrán de ser eliminados, así como el concepto de peligrosidad predelictiva. El Código civil hay que hacerlo nuevo porque carece del tema de la propiedad, y de reglamentaciones mercantiles, que no existen hoy para la ciudadanía. Habrá que renovar el procesamiento penal, derogar, modificar y establecer leyes. Hay mucho trabajo por realizar.

Los cambios deben ir de la ley a la ley. Esto sería lo mejor, ya sabemos lo que pasa cuando se rompe abiertamente con todo. Esa es mi opinión y sé que muchos la comparten, pero no puedo hablar por la contrapartida. Quizás las élites de poder creen que no es recomendable dialogar. Ojala que ellos de forma racional se convenzan de que lo mejor para ellos, para nosotros y para el futuro del país es que conversemos.

Otra promesa sin cumplir

imagen; yusnaby.com

Mrc Dayanara Vega
Con la rapidez que fueron aprobados por la Asamblea Nacional del Poder Popular los lineamientos económicos salidos del Congreso del Partido Comunista de Cuba, la opinión pública en el país se diversificó. Unos creyeron que ahora sí se arreglaría la economía y otros no porque “total, desde cuándo el Partido está haciendo promesas sin cumplir, esto va a ser una más”.
Entre las aprobaciones estuvo la apertura del trabajo por cuenta propia con su cobro de impuestos, pero olvidaron una vez más las garantías, esas que permitirían que cada trabajador por cuenta propia pudiera tener todo el ingreso que su gestión y esfuerzo personal permita, de acuerdo a la actividad que realiza y la población un servicio o un producto acorde a su poder adquisitivo.
Estamos hablando de que el cuentapropista, no tiene donde adquirir a precio mayorista ningún producto, tiene que recurrir al comercio minorista, o peor aún, al mercado negro o subterráneo como única opción para adquirir la materia prima necesaria. En este segundo caso, cae en actividad ilícita porque lo que se vende en ese mercado es robado al propio Estado de sus instalaciones gastronómicas, almacenes, etc, y se encarece el producto o el servicio porque sube el costo de producción, a veces de forma exorbitante.

Cuando se va…

CHAVEZLic. Rodrigo Chávez Rodríguez
Mis padres recuerdan cuando existían los Tribunales de Garantías Constitucionales. Dicen ahora mismo mis padres, que entonces sí era respetada la Constitución de la República y cuánto reclaman la del año 1940. Por ende, todas las Leyes y todos los derechos, específicamente los Derechos Humanos, porque se cumplía aquello de “Patria es Humanidad”, como expresó el Maestro, muy atinado para estos sufridos momentos de nuestro pueblo, tan necesitados de asesoría, así como del conocimiento acerca de las más elementales Leyes y que éstas sean respetadas.
Hay una hermosa canción del cantante y compositor Alberto Cortés, que dice, “Cuando un amigo se va”, Cuando por decisión y capricho de algunos, eres privado de los pocos derechos que crees tener, y es imposible apelar a una importante instancia de la verdadera Justicia y contar con la anhelada independencia de nuestros Tribunales Populares.
En el orden personal, yo quiero que estas instituciones regresen para siempre, y para ser optimista, que mis nietos y los descendientes de ellos puedan disfrutarlas. La mayoría de nuestro pueblo está expectante y deseoso de conocer sus verdaderos derechos y que se les respeten. Queremos contribuir con esa hermosa misión, consagrados a la única y absoluta verdad: el respeto al Derecho.