Consideraciones sobre la sanción penal en la ley sustantiva cubana.

2 wintersixfourLic. Andrea López

Muchas han sido las discusiones en torno  a la pena y muchas las definiciones  ofrecidas por diferentes tratadistas. Pena es sinónimo de castigo, implica, en abstracto dolor, un sufrimiento. Puede decirse  que es el castigo impuesto por la autoridad competente al que ha cometido un delito o falta. Lo cierto es, que la retribución fue en sus inicios el único fin de la pena, pues la resocialización del delincuente no importaba a la justicia para quien lo único trascendente era el castigo, centrándose su finalidad en el resarcimiento a la víctima por la lesión causada al bien jurídico afectado.

Las penas privativas de libertad, especialmente la prisión, fueron adoptadas como solución al problema que representaba el mantenimiento de la pena capital y desde su instauración, su aplicación ha estado plagada de cuestionamientos siendo el más discutido el que concierne a su fin preventivo especial, al girar sobre el eje de si es la cárcel una institución de resocialización del recluso o no.

En la legislación penal cubana, se preceptúan diferentes alternativas a la privación de libertad. Estas son:

Ø      Trabajo Correccional con Internamiento (art.32)

Ø      Trabajo Correccional sin Internamiento (art. 33)

Ø      Limitación de Libertad (art. 34)

Ø      Multa (art. 35)

La opinión generalizada acerca de los efectos negativos de la prisión está muy influenciada por la aseveración histórica de que es imposible educar para la libertad sin ella. Sin embargo, aún a estas alturas del desarrollo de la humanidad se considera esta pena un “mal necesario” y de imposible desaparición por lo que los esfuerzos que se despliegan  están dirigidos a convertirla en una institución más digna y más justa, que permita al sancionado no transitar por ella como por el lugar de mero castigo o retribución sino como por un sitio de ayuda al mejoramiento humano y una oportunidad para el individuo que la sufre. La sociedad cubana no se ha mantenido al margen y ha aunado voluntades y esfuerzos para la mejor consecución de los fines de la sanción, instaurando mecanismos oficiales para contribuir de manera dinámica y objetiva a la inserción de quienes han extinguido una pena, en la vida social del país. Esto no significa que nos hayamos siquiera aproximado a tan humano fin pues la peliaguda situación de las prisiones en el mundo actual no es ajena a nuestra realidad y a nuestro sistema.  Prioricemos entonces en la medida de lo posible un cambio social y con él la prevención del delito dentro de nuestra sociedad. Invoquemos aquí el verdadero sentido de existencia del Derecho penal: punir después de prevenir, pues la realidad económica, política y social en la que nos desarrollamos a veces nos ata y no deja cavidad para darle a la ley penal sustantiva un sentido educativo, humanista pero sobre todo preventivo.

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DERECHO DE ASOCIACION

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Argelio Guerra
Tal y como en las primeras y más rudimentarias formas de organización social, donde el hombre llegado el momento, decide abandonar la inseguridad de la vida aislada e individual y asociarse a sus semejantes para defender sus legítimos intereses de subsistencia y atraer hacia si los beneficios que le reporta la vida en común, en las modernas sociedades contemporáneas el derecho de asociación del individuo se constituye, por lo que le significa como escudo de protección a sus intereses y aspiraciones, en un derecho de naturaleza inclaudicable.
Los más relevantes documentos en materia de DD HH así reconocen el carácter prístino de este derecho fundamental:
  • Declaración Universal de Derechos Humanos (10-dic-1948):
    Articulo 20.1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacificas.
    Articulo 20.2. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.
  • Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (16-dic-1966)
    Articulo 22.1. Toda persona tiene derecho a asociarse libremente con otras, incluso el derecho a fundar sindicatos y afiliarse a ellos para la protección de sus intereses.
De conformidad con estos postulados se constituye la asociación como un conjunto de personas que se unen bajo la sola condición de alcanzar un fin común, licito y determinado, como una organización con carácter estable y con personalidad jurídica propia e independiente del resto de la sociedad.
El derecho de asociación, al igual que el resto de los derechos individuales, tiene su génesis en la misma naturaleza humana, la que conforme a un conjunto de principios o características que le son consustanciales y que pueden servir de modelo para valorar las conductas y las leyes civiles, muestra un deseo o inclinación a la asociación con los demás para conseguir sus legítimos intereses de realización.
Así mismo, este derecho a la libre asociación de los individuos será conculcado y vulnerada la libertad de los ciudadanos, tanto si se limita o condiciona el mismo a elementos ajenos a lo dispuesto con anterioridad, como si se ejerce presión sobre los individuos forzándolos a pertenecer a una asociación determinada.

LA LEY DICE

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Licenciada Laritza Diversent

DEL REGISTRO EN DOMICILIO PRIVADO (II)

El registro de lugares se dispone para tratar de localizar en ellos al acusado, los efectos o instrumentos del delito u otros objetos que puedan ser útiles a los fines de la investigación, estando facultados para disponerlo -ya sea de dia o de noche- tanto el Instructor como el Fiscal, en cualquier edificio o lugar público del territorio nacional. (Artículo 215 de la Ley de Procedimiento Penal)

Lugares públicos para la Ley de Procedimiento Penal

La propia Ley de Procedimiento Penal, en el artículo 216, define cuales son los lugares que se consideran específicamente edificios o lugares públicos, a los efectos de esta diligencia. El artículo 217 aclara que para la entrada o registro en templo u otro lugar destinado al culto religioso, basta pasar recado de atención a la persona a cuyo cargo estuviere.

Domicilio para la Ley de Procedimiento Penal

A los efectos de las disposiciones de este capítulo, se reputan domicilio, de conformidad con el artículo 222:

  1. Los edificios donde radiquen la Asamblea Nacional del Poder Popular, el Consejo de Estado y el Consejo de Ministros;
  2. El edificio o lugar cerrado o la parte de él destinada a la habitación de cualquier ciudadano cubano o extranjero residente en Cuba.

La ley, en su artículo 223, aclara que los bares, bodegas, restaurantes, hoteles y cualesquiera otros establecimientos comerciales o de servicios no se consideran domicilio de los que se encuentren o residan en ellos accidental o temporalmente, pero lo son de las personas que se hallen a su frente y residan con sus familiares en la parte del edificio destinado a vivienda.

¿Cómo se procede al registro en un domicilio privado?

Luego de cumplir los trámites establecidos por la Ley de Procedimiento Penal, la autoridad puede proceder a la entrada y el registro en el domicilio, empleando para ello, de ser necesario, el auxilio de la fuerza pública.

El registro domiciliario se hace siempre en presencia del morador principal y si no es localizado, o rehúsa concurrir a la diligencia o nombrar persona que lo represente, se practica, de haberlo, a presencia de un familiar mayor de dieciséis años de edad.

En todos los casos, a menos que sea imposible, se hará a presencia de dos vecinos próximos. Como puede apreciarse, se exige por la Ley que, salvo imposibilidad justificada, presencien el registro dos vecinos, que servirán como testigos de la forma en que se practica la diligencia y de sus resultados.

El registro se practica siempre por la autoridad o agente en quien se delegue expresamente y en presencia de las personas antes mencionadas. Del mismo se levanta acta que firman todos los participantes y si no se encuentran las personas u objetos que se buscan, ni aparecen indicios sospechosos, se expedirá una certificación del acta a la parte interesada, si la reclama.

Excepciones

En el artículo 221 se regula, no obstante lo anterior, que los agentes de la policía pueden proceder de propia autoridad al registro de un domicilio:

  • cuando haya orden de detención o mandamiento de prisión contra una persona y al tratar de llevarlo a efecto ésta se refugia en él;
  • cuando un individuo sea sorprendido en flagrante delito o cuando un presunto delincuente, inmediatamente perseguido, se refugie en una casa.

Para estos casos urgentes y excepcionales no son de aplicación las formalidades expuestas y la ley no exige que se confeccione acta sobre sus resultados.

¿SABIA USTED QUE…?

En su discurso de graduación como letrado, pronunciado en febrero de 1866 ante el Rector y Claustro de la Universidad de la Habana, Ignacio Agramonte expresó:

“Que la sociedad garantice su propiedad y seguridad personal, son también derechos del individuo creados por el mero hecho de vivir en sociedad… Estos derechos… deben respetarse en todos los hombres porque todos son iguales; todos son de la misma especie, en todos colocó Dios la razón iluminando la conciencia y revelando sus eternas verdades: todos marchan a un mismo fin; y a todos debe la sociedad proporcionar igualmente los medios de llegar a él”.