De la familia

 

6 A2CHAVEZLic. Rodrigo Chávez Rodríguez

La gran mayoría de las familias cubanas no son analfabetas pero desconocen que existe un Código de Familia. También pudieran estar ajenas a que en la Constitución de la República de Cuba, (por cierto, que debería ser modificada) aparece en el Capítulo IV, Artículo 35: El Estado protege la familia, la maternidad y el matrimonio… Hasta que alguien me explique, logre entender y sea convencido, seguiré quizás equivocado o cada vez más diáfano.

¿Es que al separarse, inclusive desde tempranas edades padres de hijos para emigrar a otros países, casi siempre por razones económicas, se protege la maternidad y la familia? De lo anterior se desprende que no puede existir matrimonio sostenible cuando por esta y otras razones se disuelve el vínculo matrimonial o la unión voluntaria de la forma que sea, de esta manera tampoco se puede proteger el matrimonio y la familia, de ahí también el ínfimo índice de gestantes en la mujer cubana por carencia de muchísimas cosas indispensables.

En otras familias, conocedoras de lo dispuesto y preceptuado en los artículos del referido Código de Familia del 1975, las que al parecer pueden hacer valer dicho conocimiento; esa maternidad, ese matrimonio y la familia es también segregada, con la diferencia de que en los casos de migrantes aquí sí asiste la razón política, el rechazo al gobierno, pues carecen de uno de los bienes más preciados del hombre: LA LIBERTAD, y aunque traiga consigo separación y distancia de la familia, hay que buscarla y se encuentra.

El Estado reconoce en la familia la célula fundamental de la sociedad y le atribuye responsabilidades y funciones esenciales en la educación y formación de las nuevas generaciones, referido en el Artículo 38 de la Ley de Leyes: Los padres tienen el deber de dar alimentos a sus hijos y asistirlos en la defensa de sus legítimos intereses y en la realización de sus justas aspiraciones; así como el de contribuir activamente en su educación y formación integral como ciudadanos útiles y preparados para la vida en la sociedad socialista, ¿Por qué en la Sociedad Socialista? ¿Por qué si hay que asistirlos en sus legítimos intereses y sus justas aspiraciones, y ese puede no ser el interés ni la aspiración de la familia?

 

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El derecho de nacer

 

15 familiaOLYMPUS DIGITAL CAMERALic. Odalina Guerrero Lara.

La Constitución de la República de Cuba plantea.

Artículo 35. El Estado protege la familia, la maternidad y el matrimonio. El Estado reconoce en la familia la célula fundamental de la sociedad y le atribuye responsabilidades y funciones esenciales en la educación de las nuevas generaciones.

Kirenia Alganza Torres, ciudadana cubana, de 30 años de edad, casada, vecina de Comunidad Alquitex Alquízar, Provincia de Artemisa, tiene tres hijos, menores de edad, de ellos uno posee un impedimento físico, además está embarazada con siete meses y su embarazo ha sido pésimo, certificado esto último por la consulta de Hemopatía en el Hospital Nacional Enrique Cabrera.

Vive con su familia en un pequeño cuarto de la casa de su mamá. Los bajos recursos no le permiten construir un inmueble para vivir sin el hacinamiento en que se encuentran en estos momentos.

Kirenia declara haber pedido ayuda al Órgano Local del Poder Popular de Alquízar, la Seguridad Social ha prometido ayudarla, siendo la realidad este cuadro que hoy posee, pues cuando su hijo nazca no tendrá condiciones en una habitación que no da para más.

 

Capricho Incómodo

Ruinas de Presidio Modelo de Isla de Pinos

Lic. Osvaldo Rodríguez Díaz
La problemática de las prisiones siempre ha sido un tema recurrente en la literatura. En Cuba, podemos citar a Martí, Pablo de la Torriente y Mencía entre otros.
En la segunda mitad de la década del cuarenta, encendió la polémica un libro de sólo 100 páginas del doctor Waldo Medina, por entonces juez de Isla de Pinos.
Los estudiantes de derecho se hicieron eco del trabajo del juez, y el luego Primer ministro del gobierno resultó el más radical en el tema:
“Hay que suprimir el llamado Presidio Modelo de Isla de Pinos. Deben construirse tantas cárceles adecuadas como sean necesarias en las seis provincias, y distribuir los presos en las mismas para que estén cerca de aquellos familiares que puedan atenderlos”.
La distancia excesiva  entre el lugar de residencia del sancionado y el del cumplimiento de la pena, ha generado disgusto en todas las épocas, Hoy en Cuba existen centros penitenciarios en todas las regiones del país. En algunas, existen varios, en dependencia del régimen del recluso.
Pero es motivo de preocupación, la tendencia de la política penitenciaria actual consistente en trasladar a los presos a zonas distantes, en ocasiones a más de 400 kilómetros de su lugar de residencia.
Resulta comprensible la inconformidad de los familiares que sin recursos económicos ni transporte adecuado deben trasladarse grandes distancias para visitar a sus parientes internos, empleando más de un día de ida y vuelta; qué beneficio representa esto para la reeducación del recluso ni para su reincorporación útil a la sociedad.
Madres ancianas, esposas con hijos menores y otros impedimentos atentan contra los beneficios reglamentarios del sancionado cuando están muy lejos de casa. Los  medios necesarios: alimentos, aseo personal, ropa y medicinas y, sobre todo, comunicación, pueden aliviar al establecimiento penitenciario y al propio Estado de  alguna carga.
Por lo demás, aunque no fueran muchos los inconvenientes, no existe la prisión perfecta, y la distancia sin  palpable resultado positivo, pudiera  reputarse de capricho incómodo.

El derrumbe

Veizant Boloy

En todo el país continúan los derrumbes de viviendas habitadas. El déficit habitacional y las malas condiciones de la vivienda en Cuba puede catalogarse como la “crónica de un derrumbe anunciado”, algo  inevitable por el deterioro progresivo de las construcciones en la isla.

No se abren procesos investigativos para indagar los responsables de los derrumbes, y mucho menos la posterior indemnización a los perjudicados. Solo se enaltece la actuación de las brigadas de rescate y salvamento, catalogan de irresponsable el actuar de sus pobladores o víctimas.

Los parlamentarios en su último periodo ordinario de sesiones no priorizaron un análisis sobre el tema.

En estos tiempos de cólera, ante el mundo Cuba está en el centro del huracán y al filo de una espada. Las opiniones en cuanto a  quien lleva las riendas del gobierno están encontradas.  Los culpables en la sombra  son los que mandan y dejan hacer,  y si es así entonces qué tan ciegas están esas mentes.

Las instituciones actúan impías y la plebe  paga consciente con su sangre y su vida el precio de estar cautiva. Alarmante resulta como son cobijados bajo la sombra lúgubre de un sistema en ruinas.
Obvio resulta, el medio siglo de tardanza del Decreto Ley 288, emitido por el Consejo de Estado, a fines del año pasado. La norma legal autoriza la compra y venta de inmuebles, pero aun así resulta imposible. La pobreza del pueblo cubano, con un salario promedio de 16 cuc, no le permite atesorar siquiera un modesto apartamento.
El gobierno recién dio a luz a subsidios a particulares a través de créditos bancarios aunque  más del 50 % de los que los solicitan son rechazados. Por otro lado la especulación y acaparamiento de materiales de construcción han vuelto una “misión imposible” reunir los materiales por la vía legal, pues aumenta su demanda tanto como su pérdida.
Según Gladys Bejerano, Contralora General de la República, subrayara en la VII Comprobación Nacional,  la nueva guía de autocontrol estaría  encaminada para aplicarse, entre muchas al sector de la Construcción; en específico a la venta de materiales, incluyendo el otorgamiento de créditos bancarios y subsidios a las personas.
Se puede hacer más,  la superpoblación es un factor importante a tener en cuenta para la marginación.  Cuba en general es de superficie llana, con grandes extensiones de tierra sin utilización en la agricultura ni en la construcción de viviendas. Conviven juntas varias generaciones en una misma vivienda.
Un amigo cristiano lo ve desde una óptica positiva: es bueno para mantener unida a la familia.

LA LEY DICE

Licenciada Laritza Diversent

En esta sección se darán a conocer aspectos de la legislación cubana en una materia determinada. Se tendrán en cuenta para ello normas jurídicas de carácter nacional y los instrumentos internacionales de los que Cuba sea parte.

La inviolabilidad del domicilio es internacionalmente reconocido como un derecho de carácter civil en el artículo 12 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos : Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

La referida Declaración fue adoptada en diciembre de 1948 por resolución de laAsamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, y fue firmada por Cuba en el mismo año.

La Constitución de la República de 1976, reformada en 1992, establece en su artículo 56: El domicilio es inviolable. Nadie puede penetrar en el ajeno contra la voluntad del morador, salvo en los casos previstos por la ley.

La ley de procedimiento penal, ley No 5, garantiza protección a este derecho al regular los casos y requisitos que deben seguirse para realizar el registro del domicilio de un ciudadano (artículos del 215 al 227).
Por su parte, el Código Penal en su Libro Segundo, Titulo IX, Capítulo III, Delitos contra los derechos individuales, tipifica como delito la violación del domicilio y el registro ilegal. El artículo 288 sanciona a quien sin autorización, o sin cumplir las formalidades legales, efectúe un registro en un domicilio.

¿Qué hacer?

Si los agentes policiales -al efectuar un registro- no cumplen los requisitos expuestos en la ley de procedimiento, el ciudadano afectado puede demandarlos ante la fiscalía militar correspondiente.