Créalo o no lo crea

espeLic. Esperanza Rodríguez Bernal

Como hemos comentado en otros trabajos los casos que más acuden a la Asociación Jurídica están relacionados con el tema de la vivienda.

Es interesante señalar que la mayoría de las personas que vienen a nosotros por asesoría ya han agotado todas las vías en busca de la solución a su problema y traen entre sus documentos numerosas cartas dirigidas a diferentes instancias.

Así las cosas, Ramón se presento en nuestra sede muy angustiado porque desde hace aproximadamente nueve años está esperando que personas que ocupan su casa de manera ilegal abandonen la misma.

En su haber consta resolución  de la Dirección Municipal de la Vivienda del municipio Playa donde en su Resuelvo Primero accede  a lo interesado por Ramón y en consecuencia conmina a los ocupantes de dicha vivienda a abandonar el inmueble en el término de 72 horas posteriores a la fecha de notificación, de no hacerlo serán extraídos con el auxilio de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR).

En la propia resolución, que se notifica a ambas partes, se les hace saber que contra lo que dispone la propia resolución, procede reclamación ante la Sala de lo Civil y Administrativo del Tribunal Provincial Popular de Ciudad de la Habana (TPP).

Es aquí donde comienza para Ramón el absurdo de los absurdos. Como era de esperar la contraparte apeló al TPP y como resultado éste declaró Sin Lugar la pretensión de la contraparte.

Ésta, inconforme de nuevo con el fallo del TPP interpuso Recurso de Casación ante el Tribunal Supremo Popular, el cual también declaró Sin Lugar el mismo.

Aunque Ramón posee la referida sentencia de fecha 31 de octubre de 2002 del TPP, la cual otorga su derecho a ocupar el inmueble objeto de litis, el organismo encargado de ejecutar la misma ha hecho caso omiso al pronunciamiento de dicho órgano de justicia.

Es menester aquí aclarar que todos los casos que vienen a nuestra sede con problemas de vivienda de ésta índole no siempre tienen el mismo tratamiento: unos, como el caso que nos ocupa. pueden demorar indefinidamente en “extraer” a los ocupantes declarados ilegales, otros en cambio, a las 72 horas, son “extraídos” sin contemplaciones.

La pregunta obligada es, entonces, ¿por qué en unos casos se hacen cumplir con premura las resoluciones y en otros esa misma resolución “duerme el sueño eterno”?

Tiendo a pensar que hay un elemento desconocido que implica uno u otro resultado en el cumplimiento de la sentencias de los tribunales…aunque nos cueste trabajo creerlo.

 

Extracciones

Wilfredo Vallín Almeida

Próximamente tendrá lugar un nuevo censo de población y viviendas que, deberá arrojar cuántos somos y la situación actual con la vivienda en nuestro país.

Entre nuestros múltiples problemas cada vez más agudos, el de la vivienda resulta uno de los más difíciles por todo lo que ello implica para la familia y los individuos. La extendida cohabitación entre diferentes generaciones, muchas veces con un alto grado de hacinamiento, lleva en ocasiones a la pérdida de valores, a la deshumanización y a la violencia doméstica.

Los casos de familiares allegados -en batalla campal por un espacio donde vivir- resultan dramáticos y muchas veces vergonzosos.

Hace ya tiempo que los Albergues INIT (posadas donde alquilaban habitaciones para parejas por algunas horas) dejaron de serlo para convertirse en casas albergues para damnificados por los huracanes, incendios, derrumbes etc., y hoy son verdaderas ciudadelas atiborradas de personas en condiciones precarias.

Como muchas otras cosas en la Cuba de hoy, este problema permanece estático, sin que se vislumbre un plan o proyecto por parte del Estado que, durante muchos años, no permitió la reparación o fabricación de nuevas viviendas mediante venta de materiales de construcción a los habitantes, y que ahora no parece tener respuesta a un problema que él mismo creó durante largos, muy largos años.

Así, la muerte del titular de una vivienda, genera muchas veces todo un conflicto entre los que se consideran con derecho legal a la vivienda por una u otra razón, porque saben: o se hacen con ella, o tendrán que parar allí…donde nadie quiere ir o estar.

Otro problema relacionado con este desgarrador asunto es el de los desalojos forzosos…perdón, quise decir las “extracciones”.

Cuando una vivienda es abandonada por sus moradores por la razón que sea, y sellada por el Estado, no es raro que el sello sea roto y sea ocupada por quienes viven literalmente en la calle.

En otros casos, no hay vivienda que ocupar y las personas se ven forzadas al “llega y pon”, o sea, a buscar un lugar cualquiera y “fabricar” (si es que a eso puede llamarse fabricación), algo que recuerda una habitación, pero de cartón, yaguas, pedazos de zinc o cualquier cosa semejante y meterse allí con mujeres…y niños, a veces lactantes.

En muchas de estas oportunidades, se procede al desalojo forzoso… perdón, (en Cuba ya no hay desalojos) nuevamente, quise decir la “extracción”, la que se realiza mediante la fuerza pública, cosa que responde a esa otra concepción de la “obediencia debida”.

Y si la ONU dice en su documento La Práctica de los Desalojos Forzosos de junio de 1997 Alcance e índole de las Directrices 4)

Los desalojos forzosos constituyen violaciones patentes de un amplio abanico de derechos humanos reconocidos internacionalmente y únicamente se pueden llevar a cabo en circunstancias excepcionales y ajustándose plenamente a estas Directrices y a las disposiciones pertinentes de la legislación internacional sobre derechos humanos

que diga lo que quiera porque ello no tiene que ver nada con nosotros pues aquí no hay desalojos…hay extracciones.