Al rescate de valores perdidos

Foto: Ariel Arias, País de Píxeles

Foto: Ariel Arias, País de Píxeles

Lic. Noel Rodríguez Ávila

Independientemente en que vivimos en un mundo globalizado, cada país aparte de su geografía y su clima tiene su idiosincrasia que lo distingue de los demás por su idioma, su cultura, su economía, sus creencias religiosas: a contrario sensu de los valores, pues estos son de carácter universal.

Se observa con preocupación y nostalgia como esa gama de valores en la que fuimos formados y educados a través de la cadena hogar-escuela-centro laboral-lugares sociales, ha ido cambiando o desapareciendo. Esta lamentable pérdida no tiene efecto vinculante con el cambio climático, en relación a como también han cambiado y variado las estaciones del año.

La mayor parte de nuestros niños y jóvenes crecen con carencias de educación formal: crecen sin pedir permiso, con una estridencia alegre y, a veces arrogante en un ritual de obediencia orgánica y desobediencia civil. Ya no oímos, ya no vemos el pedir permiso para pasar, dar el asiento a una mujer embarazada o un anciano: lo que vemos es la indolencia, el yoísmo y la proliferación de palabras obscenas.

No debemos dilatar el resolver esta acuciante problemática que nos atañe a toda la sociedad, desde los padres, en el hogar, los maestros y profesores en la escuela, hasta nuestros gobernantes. Galopemos juntos, para rescatar los valores perdidos.

 

Indisciplinas contrarias a derecho

1 Trinidad 17Lic. Juan Álvarez del Rio

El Estado cubano pone énfasis en los Planes escolares y otros temas sociales que son divulgados por la televisión y la prensa escrita.

De igual forma existen normas jurídicas que imponen los intereses ciudadanos, pero son desconocidas por la mayoría de la población como la Constitución de la República de Cuba, el Código de Familia, el Código de la Niñez y la Juventud y el Código Penal, incluso presentados en Eventos Nacionales e Internacionales dirigidos a la protección de los niños, la desigualdad, la discriminación racial o de género, sin embargo vemos a diario el uso de la violencia y el irrespeto en muchas formas: música muy alta a cualquier hora, palabras obscenas en la vía pública incluyendo a niñas y niños.

Los artículos del 35 al 38 de la Constitución de la República, se dedican a la Familia, donde incluye los deberes de los padres hacia sus hijos a educarlos hasta formarlos como ciudadanos útiles.

En el Código de la niñez y la juventud de su artículo 82 al 87, y basados en la Constitución, rige que los padres deben de velar porque los hijos respeten a sus maestros, demás ciudadanos y a las autoridades.

En el Código Penal en su Título XI se sancionan severamente los delitos contra el Normal Desarrollo de las Relaciones sexuales, contra la Familia la infancia y la juventud, y en su Capítulo III los delitos contra el Normal Desarrollo de la Infancia y la juventud, tales como la Corrupción de Menores y Otros Actos Contrarios al Desarrollo del Menor.

Puede comprobarse en entrevistas realizadas por nuestra televisión y en lo que vemos diariamente que no todo esto se divulga y la población lo desconoce.

Para vivir con amor y cordialidad, el ciudadano debe estar impuesto de sus deberes y derechos.

 

La Educación y el orden social (I)

????2-Juan Alvarez del RioLic. Juan Álvarez del Rio
El artículo 51 de la Constitución de la República de Cuba establece que todo ciudadano cubano tiene el derecho garantizado el poder estudiar y superarse en centros docentes de todos los niveles de enseñanza.
Pero incluso no todas las personas que se gradúan en las universidades obtienen la cultura necesaria para desempeñarse en un cargo o puesto de trabajo.
La cortesía se ha perdido, la mayoría de las veces, cuando una persona llega a un lugar donde hay otras, no escuchamos decir buenos días, buenas tardes o buenas noches, no tocamos a las puertas, ni pedimos permiso para entrar; se interrumpe a las personas cuando hablan en vez de escuchar e interpretar y luego argumentar su criterio.
En el ómnibus, vemos que primero se les da el asiento a una joven hermosa antes que  a una anciana.
Desde niño escuché hablar de la vinculación de la escuela y del hogar,  y eso fue en el siglo pasado. Sin embargo hoy día se sigue diciendo, pero no se practica.
Es generalizado llegar a un centro gastronómico o comercial de cualquier tipo donde los empleados deben atenderlo con amabilidad y cortesía y no lo hacen; tiene Ud. que requerirlos, y entonces lo hacen de mala gana e incluso en forma descompuesta.
Y que decir del respeto entre vecinos.  A cualquier hora del día o la noche escuchamos disgustados cualquier tipo de música con altísimo volumen sin considerar el sueño necesario de niños, ancianos y de cualquier persona, violando la privacidad aún en nuestra propia casa.
Las palabras obscenas se escuchan a diario no sólo entre personas mayores, sino por jóvenes y niños sin distinción de sexo, en cualquier parte.
Hay miles de títulos universitarios, ¿por qué entonces la cultura desciende todos los días?

¿Adoctrinar o instruir?

Lic. Noel Rodríguez Ávila

Ya no se está dedicando a instruir, sino a adoctrinar. La educación es responsabilidad total de la familia, como célula fundamental de la sociedad.

José Martí refrió que “educar es depositar en el niño toda la cultura de la Humanidad, para ponerlo al nivel de sus tiempos, y en pago, contribuir a la educación de los demás”.

Nuestro sistema educacional ha sufrido un gran deterioro, tanto desde el punto de vista profesoral, como del estudiantado, debido a diferentes métodos y estilos ensayados, para perfeccionar el mismo.

Ejemplo de lo anterior son los cursos abreviados para maestros emergentes; los cuales se intensificaron por la escasez de maestros y profesores en la educación primaria y secundaria y, en gran medida, por la jubilación de unos y a la emigración de otros, que se habían formado por los destacamentos pedagógicos, quienes emigraron hacia otros sectores de la economía en busca de mejoras salariales.

Ha sido una política errada el tratar de instruir y educar a niños y jóvenes a través de métodos que minimizan el papel del maestro o profesor, como lo son las clases por televisión o videoclases, reduciéndolo al repaso; exigiéndole a la postre que todos tienen que pasar de grado, sin importar su coeficiente intelectual, pues el regular tiene que ser bien, y el bien o muy bien tiene que ser excelente.

Si sembramos mala semilla, no podremos recoger buen fruto.