Lo que es necesario

vallin_21Lic. Wilfredo Vallín

Los Hechos:

El pasado día 14 de junio, el vicepresidente de la Asociación Jurídica Cubana (AJC) licenciado Amado Calixto Gammalame, se dirigía en un vehículo de las Tunas a Holguín para una visita a nuestras filiales del oriente del país.

Entrando en la ciudad de Holguín, el vehículo fue detenido por personas que no se identificaron, Amado Calixto fue obligado a descender y a entrar en un jeep de patrullas que lo condujo a la Unidad de Instrucción local.

En ese lugar, el teniente coronel Carlos Urgellés Palomares, quien conocía a Amado Calixto, le recordó la época común de estudiantes, lo que “haría más llano el camino para lograr un entendimiento”, pidiéndole a continuación que mostrara sus pertenencias, incluidos los objetos personales. No detectaron ningún documento de interés, pero consideraron que Amado tenía en su poder una cantidad en dinero “superior a lo normal” a saber, 250 euros, 135 cuc y 70 cup. Dinero que ocuparon, dejando al letrado con 35 cuc.

Se llenó un Acta de Ocupación de la cual Calixto solicitó copia sin que le fuera entregada, informándosele que regresaría ese mismo día a La Habana. El abogado permaneció detenido sin que se le formularan cargos hasta las 10 de la noche, o sea, unas seis horas, regresando a la capital por vía aérea. Su teléfono celular le fue devuelto en el aeropuerto de Holguín, después de borrarle todos los datos.

Los aspectos a analizar de este “incidente” son:

  1. La implicación de AJC con la Plataforma #Otro 18 de la sociedad civil. Esa Plataforma aboga por la participación de la ciudadanía en los comicios que se efectuarán en Cuba en el 2018.
  2. La ocupación del dinero que llevaba el letrado, sin que se le entregara documento justificativo de dicha ocupación.
  3. La “deportación” desde Holguín sufrida por Amado Calixto.

Lo que sigue está dirigido a la comunidad internacional, al pueblo de Cuba, y muy en especial, a las autoridades cubanas para su general conocimiento.

Fundamentos de Derecho.

La Asociación Jurídica Cubana es una agrupación de abogados creada en 2008 bajo el concepto del ejercicio libre de la abogacía conforme al evento Principios Básicos de la Función de los Abogados, Octavo Congreso de Naciones Unidas, celebrado en La Habana, Cuba en septiembre de 1990. El propósito fundacional de AJC siempre ha sido ayudar a los ciudadanos cubanos en sus problemas legales y difundir de forma gratuita el conocimiento jurídico entre la población, sin tomar en cuenta su filiación política o ideológica.

Hemos ayudado y enseñado, pero también aprendido. Algo de esto último es que, en Cuba, ningún órgano policial tiene en cuenta el derecho positivo vigente y actúa como si éste no tuviese nada que ver con ellos. Constituyen ejemplos de lo anterior:

  1. La ley electoral cubana en vigor no prohíbe la participación en los comicios nacionales de aquellas personas que piensan de manera diferente al gobierno y a la política nacional actuales. El principio “Es lícito todo lo que la ley no prohibe” goza de aceptación en la doctrina.

Obstaculizar, a como dé lugar, esa participación utilizando desde el más ramplón descrédito hasta la arbitrariedad más burda, sólo revela una gran inseguridad y temor a los resultados de esa participación.

–“No permitiremos Otro 18”– se torna un planteamiento reiterativo de la policía política, pero prohibir lo que la ley no prohibe es ilegal y es sancionado hágalo quien lo haga. No conocemos excepciones a este principio.

  1. Los ciudadanos cubanos somos frecuentemente registrados y nuestros bienes: dinero, computadoras, cámaras fotográficas, teléfonos y otros artículos, son decomisados sin justificación ni constancia documental. El dinero no es devuelto prácticamente en ningún caso, sin que los perjudicados sepan a dónde va a parar, en lo que constituye más un robo que una ocupación legal y justificada.

¿Desde cuándo la policía determina la cantidad de dinero que pueden llevar o no los ciudadanos?

Cuesta mucho trabajo creer que al más alto nivel de gobierno no se conozca esto. Esa permisibilidad es inadmisible.

  1. El Lic. Amado Calixto fue conducido bajo custodia al aeropuerto, obligado a subir a un avión y enviado de regreso a La Habana… ¿bajo qué precepto legal?, ¿En qué artículo, de qué ley, se apoyan esos señores para deportar a un ciudadano libre de una provincia a otra?

Pero hay más:

  1. Estos señores prohíben, que los ciudadanos podamos salir de nuestra casa en un acto simple de fuerza bruta, haciendo caso omiso de lo establecido por la Constitución y sus leyes complementarias.
  1. Los ciudadanos cubanos somos arbitrariamente detenidos en cualquier parte para ser abandonados en lugares remotos, muchas veces sin dinero para regresar, a cualquier hora del día o de la noche. Las causales de detención aparecen en la Ley de Procedimiento Penal pero los que así actúan no parecer tener conocimiento de su existencia.
  1. La única instancia facultada para crear derecho en el país es la Asamblea Nacional del Poder Popular. Los agentes de la ley (que no son la autoridad misma) no tienen esa facultad… hasta donde sabemos.
  1. El respeto a la dignidad plena del hombre de que se habla en el preámbulo de la Constitución socialista, ¿es éste?
  1. Si los miembros del orden público o de la Seguridad del Estado prosiguen con esta práctica, el respeto al orden jurídico actual se resquebrajará aún más de lo que ya está, y sus consecuencias pudieran ser catastróficas.

La legitimidad de los gobiernos en cualquier situación y lugar está dada, en primerísima instancia, por procurar el BIEN COMÚN de todos sus ciudadanos. Este concepto, ¿les significa algo?

El más grande de todos los cubanos nos legó en su pensamiento esta enseñanza: “En cada momento se ha de hacer, lo que en cada momento es necesario”. Esa es, precisamente, nuestra pretensión.

La detención y el hábeas corpus

DAYANARAMs.Cs.Dayanara Vega

El hábeas corpus es una institución jurídica que garantiza la libertad personal del individuo, con el fin de evitar los arrestos y detenciones arbitrarias. Se basa en la obligación de presentar a todo detenido en un plazo perentorio ante el juez, que podría ordenar la libertad inmediata del detenido si no encontrara motivo suficiente de arresto.

Tutela los derechos fundamentales derivados de la vida y la libertad frente a cualquier acto u omisión de cualquier autoridad, funcionario o persona que pueda vulnerar dichos derechos.

El hábeas corpus, en el derecho comparado, tutela dos derechos fundamentales, la libertad individual relativa a su libertad de movimiento, y el derecho a la integridad personal, a no ser objeto de daños en su persona, como lesiones, tortura o muerte. En ese sentido tiene como objeto el reponer las cosas al estado anterior a la privación, perturbación o amenaza de dichos derechos, por lo cual tiene un carácter sumario (urgente) y potencialmente eventual, en tanto se autoriza desde que aparece posible una violación eventual a estos derechos para evitar que la violación se torne en irreparable. De tornarse irreparable, la acción de garantía pierde su objeto.

La detención es una medida cautelar personal que consiste en la privación temporal de la libertad ambulatoria, ordenada por una autoridad competente, salvo en caso de un delito flagrante. La detención se caracteriza por existir privación de libertad.

Su finalidad se refiere a la puesta a disposición de una persona ante el juez competente. Esto puede ocurrir por haber cometido un delito (o ser sospechoso de ello), quebrantado su condena, fugarse estando detenido o en prisión preventiva, o porque de otra manera su comparecencia judicial se pudiere ver demorada o dificultada. Habitualmente existen límites y requisitos legales, como plazos y formas, que es necesario cumplir.

La diferencia entre la detención y el secuestro está en el sujeto que realiza la privación de la libertad. En el caso de la detención, la realiza una autoridad o un particular en el ejercicio de sus competencias.

La detención es por definición una situación temporal. Debe desembocar finalmente en la puesta a disposición de la persona detenida ante el juez, o bien en la puesta en libertad pasado el plazo máximo de detención autorizado por la ley.

El motivo de dicha temporalidad es que la detención se realiza normalmente en una fase en la que no existe todavía una decisión judicial que permita la privación de la libertad (ya sea a través de la prisión preventiva o, mediante la condena a una pena privativa de libertad).

Al no haber decisión judicial, no ha habido tampoco posibilidad de que el detenido ejerza su derecho a la defensa. Si la situación de detención se prolongase indefinidamente, se conculcan derechos fundamentales sin que exista control judicial (como ocurre en estados no democráticos, o en situaciones de guerra o de vacío legal).

  • Detención ilegal es aquella realizada sin cumplir los requisitos que legalmente se establezcan. Supone un abuso de autoridad, y en los estados de derecho existen medidas para defenderse.
  • Al procedimiento para solicitar la interrupción de una detención ilegal se le denomina habeas corpus.
  • Requisito indispensable de la detención ilegal, que el agente ha de obrar con dolo, es decir, saber que está cometiéndola y aun así realizarla.

El Amparo de Idania contra la arbitrariedad

6-vallin_21Wilfredo Vallín Almeida

Alrededor de las 6 de la tarde del 25 de noviembre del año en curso, recibo una llamada telefónica. La joven Idania García Martínez ha sido detenida en la Habana Vieja. ¿Motivo de la detención? Veamos.

Las cosas ocurrieron así. Idania, ¿en compañía de otras personas? repartía la Demanda por otra Cuba en esa zona de la capital. Llevaba un buen rato en esa tarea cuando le entrega una de esas hojas a una mujer que comienza a seguirla buscando al mismo tiempo un vehículo con uniformados o policías a pie.

Aparecen por fin los policías que detienen a Idania ocupándole las pocas hojas que le restaban por repartir, e inmediatamente es conducida…a algún lugar del territorio nacional.

Y decimos esto porque cuando llamamos al número telefónico 106 o a la Estación de policía de Dragones (la más cercana al lugar de la detención), el 106 nos responde que hasta después de las 24 horas posteriores a la detención, ellos no saben dónde está el detenido.

La Estación de Dragones, por su parte, nos informa que, con toda seguridad, ella no está detenida en esa unidad .Al final, supimos que la habían llevado para la Estación de Policía de Cojimar.

Pero el problema esencial no es a donde la lleven, sino por qué la detienen.

Que una persona, a todas luces, incapaz de interpretar correctamente el documento que le acaban de entregar, crea que está ante una “acción enemiga” y llame a la policía, no me extraña.

Que la propia policía, sin siquiera examinar el papel que se repartía, persiga a Idania a la manera aparatosa y propia de una película del sábado, tampoco me extraña.

Pero que un oficial de seguridad, interrogando a Idania en la madrugada le diga que ella está repartiendo propaganda enemiga, eso es ya el colmo de la ignorancia… ¿inconsciente?

Y digo esto porque, al parecer, ese oficial no vio que ese documento tiene el cuño de recibido por la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Porque ese oficial demuestra que desconoce lo qué son el Pacto de los Derechos Civiles y Políticos y el Pacto de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU al catalogar esos documentos internacionales como “propaganda enemiga”.

Porque ese oficial no ha leído u oído que el gobierno cubano firmó esos Pactos hace ya cinco años.

Porque a ese oficial hay que explicarle que para que haya delito es menester tipificar la figura delictiva a través de su verbo rector.

Porque a este oficial nadie parece haberle dicho que para detener a un ciudadano deben cumplirse las formalidades que señalan las leyes de la nación.

Porque, en resumen, ese oficial no sabe (o no quiere saber) que la detención de Idania y el interrogatorio a que la somete, chocan contra el artículo 63 de la Constitución de la República de Cuba: el más seguro amparo de Idania contra su arbitrariedad.