¿Y cómo quedo yo?

9-corrupcionLic Kirenia Domínguez

La corrupción política de los gobiernos hoy en día es un mal de fondo que trae consigo fraude, extorsión, chantaje, malversación, todo con el fin común de adquirir ventajas fraudulentas. Cuando la corrupción choca con la transparencia, se produce un estado de confusión que transforma una sociedad íntegra en cómplice del laberinto que no muestra la luz al final del túnel.

El cohecho es el delito en que incurre una autoridad o funcionario público si acepta o solicita una dádiva a cambio de realizar u omitir un acto inherente a su cargo. Es muy fácil encontrarse este delito en el quehacer cotidiano por parte de las autoridades y demás funcionarios, quienes deberían de mantener el orden y equilibrio de la sociedad basados en la moral y la ética.

En nuestro país se ha convertido en una práctica cotidiana la comisión de esta figura delictiva. De forma activa o pasiva, sin que nadie sea capaz de ponerle coto, ya sea por miedo a la reacción del Estado o por estar de algún modo, directo o indirecto relacionado con el asunto.

En nuestra Ley de Procedimiento Penal artículo 218, está regulado el deber de denunciar que tiene todo ciudadano cuando conoce de la comisión de hechos que son punibles por las leyes establecidas por el Estado. Pero cuando la comisión de este tipo penal proviene, por un lado de la población y del otro por los funcionarios ante los cuales hay que formular la denuncia, entonces, ¿hacia dónde dirigirse para cumplir con con el precitado artículo? La corrupción se encuentra enraizada en las unidades de la PNR quienes dejan pasar y se hacen los de la vista gorda; en los funcionarios públicos que agilizan la tramitación de un asunto y acortan términos legales a cambio de dádivas, en los inspectores que llevan consigo siempre una jaba que engorda con el transcurso del día.

Entonces la respuesta a semejante interrogante queda en el vacío o simplemente genera mentiras, mentiras que salen a la luz con el día a día y aunque nos mostremos inalterables ante tal asunto, van socavando nuestra integridad moral y ética, porque callar nos hace cómplices. Pero si el silencio nos es la respuesta certera y la denuncia queda en suspenso, entonces, ¿cómo quedo yo?

 

¿Corrupción en Cuba?

1 Eliocer CutiñoLic. Eliocer Cutiño

Aplauden esfuerzos cubanos en lucha contra la corrupción: “…el director de la subdivisión de Lucha contra la Corrupción y de Delitos Económicos de Naciones Unidas, Dimitri Vlassis, elogió en La Habana los esfuerzos de Cuba en el enfrentamiento de ese flagelo” y la VIII Comprobación Nacional al Control Interno, estructurada con carácter preventivo y educativo, supervisara 309 entidades en todo el país, donde más del 70 por ciento pertenecen al sector agroalimentario.

Estas noticias formaron parte de la primera plana de la prensa digital cubana al cierre del 2013.

El ciudadano común se pregunta: ¿A qué casos de corrupción se refieren? ¿Si se llego a supervisar más del 70 % del sector agroalimentario, por qué la producción y distribución de alimentos sigue tan mal?

La verdad es que la prensa y la literatura accesible sobre corrupción en nuestro país se refiere, casi exclusivamente, a la que existe en el capitalismo y a la que surgió en los países ex-socialistas al desmoronarse el sistema. Desconocemos si se han realizado estudios sobre la corrupción en Cuba, pero en cualquier caso no se han divulgado sus resultados, lo que dificulta la investigación.

Como excepción, cabe citar las Causas 1 y 2 de 1989, (Caso Ochoa-de la Guardia), cuyo juicio fue trasmitido íntegramente por la televisión y anteriormente, los casos de Diocles Torralba y Luis Orlando Domínguez, también divulgados públicamente por la prensa.

Pero la divulgación de los casos de corrupción se aboca a una disyuntiva difícil. Por un lado, da criterios y argumentos diversos, fuera y dentro del país. Por el otro, no divulgarlos crea sensación de impunidad; y debilita tanto o más el prestigio y la credibilidad de las autoridades que informarlos, junto con las sanciones adoptadas.

En muchos casos, los cuadros corruptos han nacido o se han formado después de 1959, de modo que no se trata de una “herencia” o lacra del pasado. Hay que buscar sus orígenes y desarrollo en fenómenos presentes en nuestra sociedad. Muchos tienen una trayectoria destacada como “revolucionarios”, lo que significa que los organismos políticos y de control y prevención no han podido detectar a tiempo las deformaciones durante su vida laboral. Para ello, hay que esclarecer primero su esencia, el concepto mismo de “corrupción” que no está del todo definido.

Por otro lado, en nuestro país ni el Código Penal ni la doctrina penal definen ni mencionan la corrupción, es decir, no existe como concepto penal. No obstante, figuran una serie de delitos económicos (concepto tampoco definido penalmente) “asociados a la corrupción”, lo que indica una insuficiencia definitoria de los instrumentos legales.

Pero las actividades corruptas, por muy sigilosas que sean, trascienden, y a la larga son conocidas por una parte considerable de la población. Esto provoca irritación, como si los corruptos actuaran libremente, elemento que merece una atención especial, porque afecta el prestigio y la credibilidad de cualquier gobierno. Al adoptarse medidas que, por lo general, se consideran benevolentes, se suscitan estados de opinión negativos, especialmente cuando no se está lo suficientemente informado.

La corrupción no puede ser considerada como un asunto meramente punitivo, sino como un serio problema socio-político, y como tal, debe ser enfrentado.

 

Modificaciones necesarias

3 derecho corporativo

1 EdilioLic. Edilio Hernández H.

Entre las modificaciones necesarias a nuestro ordenamiento judicial está la inclusión de una vía más expedita para garantizar y proteger a los ciudadanos contra el abuso de autoridad y la prevaricación o el mal trabajo de los jueces. Aunque teóricamente la Fiscalía es la responsable de proteger la legalidad, no conocemos ningún caso en que ésta haya encausado a algún funcionario público (fiscal o juez), ni que abogado alguno haya iniciado a petición de cualquier ciudadano una acusación penal o demanda civil.

En varias sentencias revisadas en nuestra sede, tanto de los Tribunales Provinciales como del Supremo, hemos observado un pobre análisis de los puntos litigiosos expuestos, sobre todo las infortunadas soluciones alejadas de la verdad y de la legalidad. Los casos de vivienda continúan siendo los más dados a este tipo de corrupción y violación. Constituyendo un tipo de propiedad normal en cualquier legislación del mundo, en nuestro país se han distorsionado desde 1961, sus requisitos básicos como la posesión, el uso, el disfrute y la disposición.

Esta forma de propiedad posee varios sujetos actores que tienen que ver con su disposición, como son:

Administrativas- Direcciones Municipales y Provinciales de Vivienda. Gobiernos Municipales y el Instituto Nacional de la Vivienda.

Notariales- Notarios y voluntad de los propietarios.

Judiciales- Tribunales Municipales, Provinciales y Supremo.

No obstante las modificaciones positivas en el Decreto-Ley 288/2011, la Ley General de la Vivienda, contiene aún limitaciones a su disposición en su art. 75, (pues debe predominar la Ley Civil en todo lo regulado a la propiedad) y en el art. 80, cuando no contempla la transmisión a los herederos fuera del país. En la posesión también influyen y deciden actores como:

Organismos- en viviendas vinculadas y medios básicos.

Ministerio de la Agricultura- en las viviendas dentro de tierras arrendadas y cooperativas.

Fiscalía- cuando se confisca alguna vivienda según el delito tipificado, y por supuesto, el valor y la ubicación de ésta.

No podemos entender que cuando se acuda a la vía judicial con la esperanza de encontrar equidad, justicia y legalidad, el ciudadano reciba todo lo contrario y como casi siempre sucede se agoten las vías civiles y administrativas para obtener sus derechos y pretensiones.

Tenemos dos ejemplos, donde el absurdo y lo injusto, ilustran cuanto hay que rescatar en civilidad, valores y compromiso solo con la Ley.

1- Una madre de dos menores, sin abandonar su dirección original fue a vivir a casa de una tía, en la cual nacieron sus hijas (sobrinas-nietas de la propietaria original). Después de permutas y adjudicaciones dudosas de ambas viviendas, los nuevos “propietarios” le ejecutan a la madre y sus hijas una ocupación ilegal, pues no aparecían como convivientes en ninguna de las dos casas; transcurrido todo el proceso hasta el Supremo, en la Sentencia No. 325, de 30 de marzo 2012, éste tampoco le reconoce los derechos y no aplica la excepción del artículo 65 de la Ley General de la Vivienda, que expresa:

Artículo  64.  Los propietarios de las viviendas determinarán libremente qué personas convivirán con ellos y estarán facultados para dar por terminada la convivencia de cualquier persona, para lo que no requerirán declaración administrativa ni judicial.

Artículo  65.  La facultad que concede al propietario el artículo precedente, no podrá ejercerse contra:
-ascendientes y descendientes del propietario;
-madre con uno o más hijos habidos en el matrimonio, formalizado o no, con el propietario siempre que ella tenga la guarda y cuidado de los hijos y no tuviere otro lugar de residencia;
– madre con uno o más hijos menores que llevan tres o más años ocupando la vivienda y no tuvieren otro lugar de residencia;
-ancianos que llevan tres o más años ocupando la vivienda y no tuvieren otro lugar de residencia;
-cualquier otro caso que a juicio de la autoridad competente constituya una manifiesta injusticia o un acto inhumano.
Además si se hubieran ajustado a derecho, no incumplían lo preceptuado en la Instrucción No. 81/79 del TSP, en su apartado XI expresa que …será obligación inexcusable del ponente en todo expediente judicial en que intervenga, dar conocimiento al respectivo tribunal de toda infracción de la ley que adviertan durante la tramitación y examen de los procesos cualquiera que sea su clase…, De haberse revisado el expediente de permuta se hubiera advertido dolo e ilegalidad por lo siguiente:

Res 12/06, del Instituto Nacional de la Vivienda, Reglamento para las permutas.

Artículo 21: No se autorizan las permutas cuando:

  1. pueden estar basadas en ánimo de lucro o enriquecimiento;
  2. de su evaluación resulte presumible la existencia de subterfugios;
  3. que originen perjuicios a los convivientes a que se refiere el artículo 65 y la Disposición Transitoria Tercera de la Ley General de la Vivienda …

2- El otro caso es una esposa, conviviente, testada, viuda y heredera, que por obra y gracia de la Dirección de Vivienda del municipio Plaza, y los Tribunales Provinciales (sentencia 56, ago-2010) y Supremo (Casación con sentencias 304, oct-2010, y 1551 dic-2012) la convirtieron en desheredada, inconviviente e ilegal en la vivienda de su difunto esposo, en la cual entró casada, y sin más convivientes.

El medio de prueba fundamental valorado por el Tribunal Provincial fueron los testigos propuestos por la contraparte (el hijo del difunto), para declarar que la esposa no vivía en la casa, pero el sí lo hacía. Esta instancia no valoró las escrituras públicas exigidas para estos casos como el Registro de Identificación del Ministerio del Interior de ambos contendientes, así como el carné de identidad, además de los propios testigos de la viuda y heredera.

Debemos recordar de la Ley de Procedimiento (LPCALE), el artículo 348.-Los Tribunales apreciarán el valor probatorio de las declaraciones de los testigos conforme a los principios y reglas de la lógica, teniendo en consideración la razón de conocimiento que hubieren dado y las circunstancias que en ellos concurran.
Para la valoración expresada cuidarán de evitar que por simples testimonios, a menos que su veracidad sea evidente, queden definitivamente resueltos asuntos en que de ordinario suelen intervenir escrituras públicas, documentos privados o algún principio de prueba por escrito.
Asimismo se abstendrán de dar por acreditados por ese medio, hechos para cuya existencia legal se exija que consten por escrito, o el cumplimiento de determinada formalidad que no se hubiere observado.

Otra práctica desleal y antijurídica manida en estos tiempos, es no aclarar todos los puntos litigiosos, ni definir la situación legal de los sujetos, (también se da en lo penal), cuando los ciudadanos quedan en un limbo legal, como en este caso. No se pudo adjudicar la vivienda porque “faltaba” un requisito, pero cómo queda ella, al ser viuda y ocupante con dirección ininterrumpida de más de siete años, copropietaria o conviviente? Tampoco hubo pronunciamiento en los Considerandos mencionados de los Tribunales, sobre la acción de la contraparte de abonar el precio de la propiedad que le corresponde y plasma la Ley General de la Vivienda en sus artículos 77,79 y 82.

La supramencionada Ley de Procedimiento (LPCALE), expresa: Artículo 44.-El Tribunal decidirá sobre la totalidad de las cuestiones oportunamente propuestas por las partes. Artículo 146.-Las sentencias deben ser claras, precisas y congruentes con las pretensiones y excepciones deducidas oportunamente en el proceso, y en su caso, con los nuevos aspectos apreciados por el Tribunal, con arreglo a las condiciones y formalidades establecidas en el artículo 45, haciendo las declaraciones que éstas requieran, estimándolas o desestimándolas, y decidiendo todos los puntos litigiosos que hayan sido objeto del debate. Cuando éstos hubieren sido varios, se hará con la debida separación el pronunciamiento correspondiente a cada uno de ellos…

Además de todo lo expresado, estos funcionarios irrespetan o se burlan del sentido común y el raciocinio de los ciudadanos, por lo que es absurdo en derecho, lógica y realidad cubana suponer, que una mujer saludable de 29 años va a abandonar un apartamento en el Vedado, siendo única conviviente, esposa y heredera. La calidad humana y el poder adqui$itivo del otro heredero, desataron esta estela corruptiva.

Casos como estos se evitarían, no solo con el rescate del Tribunal de Garantía Constitucionales y Sociales, sino con la independencia del Poder Judicial de los demás poderes del Estado, y por supuesto conuna Sociedad Civil (ciudadanos, abogados, prensa independiente), fiscalizadora y denunciante de entidades o sujetos violadores del Estado de Derecho al que todos aspiramos.

 

¿Reminiscencia Capitalista?

 

26-vallin_21Wilfredo Vallín Almeida

Muchos acontecimientos a lo largo de nuestra existencia pueden quedar en el olvido, pero otros dejan un profundo recuerdo que no desaparece. Y esos acontecimientos pueden haber tenido muchas manifestaciones ya que pueden estar dados por un hecho, un sueño, una omisión, una frase y hasta un cartel.

De los dos últimos mencionados, muy relegados ya en la memoria, de súbito me asaltan cuando menos lo esperaba: mientras veía un video que un amigo me había hecho llegar.

El video en cuestión se refiere a una investigación y varias detenciones realizadas por el Departamento Técnico de Investigaciones (DTI) de la Policía Nacional Revolucionaria. Los detenidos resultan involucrados en operaciones fraudulentas cuyo monto es la friolera de 33 millones de pesos.

El cartel que me viene a la memoria en ese momento es uno que vi no sé cuántas veces durante muchos años. Se trataba de una gran valla en una amplia avenida y que, sobre un fondo blanco destacaba en letras rojas:

El futuro pertenece por entero al socialismo.

Es un cartel que ya no he visto más, pero que estuvo presente en la juventud de los cubanos de la generación de los ´60, ´70 y ´80, cuando se daba por sentado que el “capitalismo agonizante” estaba en fase terminal y que, ¿quién podía dudarlo?, el socialismo resultaría victorioso.

La otra frase, que también me vino a la memoria junto al cartel es la siguiente:

El delito es una reminiscencia de la sociedad capitalista y desaparecerá en la medida del avance del socialismo.

Esa frase la leí muchísimas veces en los libros de texto de derecho y en los textos marxistas que los estudiantes universitarios teníamos que estudiar, y examinar obligatoriamente.

Viendo esta filmación, que termina con palabras del General-Presidente Raúl Castro donde admite que el robo en el país es gigantesco, a todas las instancias y a todos los niveles, y como por otra parte, creo verlo ahora más floreciente y vigoroso que nunca antes en la historia de Cuba, me resta entonces una sola pregunta:

¿Qué ha pasado con la “reminiscencia capitalista”?

 

¿Cómo se llama esto?

interrogacion2-osvaldo

Lic. Osvaldo Rodríguez Díaz
Era la tarde del 23 de febrero de 2009 cuando A.E.R. y S.D.O. que lo acompañaba, llegaron desde el interior del país a la capital, tomaron un auto de alquiler y se disponían a localizar una dirección donde vendían una moto con chapa de su provincia, la que A.E.R. pretendía comprar,  siendo detenidos en esa gestión.
El continuo estacionamiento en la misma calle del  mismo auto de alquiler particular del que salía y entraba el mismo pasajero habia llamado la tencion de Y.S.C., agente  de la unidad de la Policia Nacional sita en Zapata y C, lo cual le parecio suficiente para proceder a la detención de los dos pasajeros, dejando libre al conductor. No podía imaginar este oficial, las consecuencias que su actuar traería a los detenidos.
En la referida estación, se les radicó el expediente 65/09 por un delito de actividad económica ilícita. Se ocuparon mediante acta firmada por los encartados y el oficial referido que consta en el expediente, los siguientes bienes: tres mil setenta CUC, veintitrés mil en moneda nacional, varias prendas de oro entre ellas una gargantilla de alto valor, un teléfono Blackberry y un reloj suizo también muy caro.
Pese a las explicaciones de la legalidad de los bienes ocupados, ambos detenidos fueron remitidos en prisión provisional al establecimiento penitenciario de Valle Grande, para continuar las investigaciones.
Durante el proceso se aportaron las pruebas para demostrar la legalidad del dinero y las prendas ocupadas, entre ellas comprobantes de remesas y fotos de familiares con las prendas. Fue aprobada una fianza a ambos acusados por el fiscal a cargo en aquel entonces.
Hoy a la distancia de más de 4 años, ambos acusados siguen bajo fianza y la fiscalía competente remitió el caso al Tribunal Municipal Popular de Plaza de la Revolución, para que proceda al sobreseimiento del caso con efecto de absolución.
El tribunal de Plaza devolvió el expediente ya que en el mismo no está claro donde están las cosas ocupadas.  El cheque de depósito del banco, por la suma del dinero en CUC consta cancelado, en lugar del reloj suizo aparece uno ruso, no consta depositado en el banco como debe ser, asi como el destino de la gargantilla y las otras prendas y accesorios de oro que completaban el precio de la moto que se pretendia comprar. Sí aparece un arete de fantasía que no le pertencece; el dinero en moneda nacional tampoco está completo.
La fiscalía insistió nuevamente al tribunal, que otra vez devolvió, ya que en el documento correspondiente expone, que debe devolverles a los acusados todo lo ocupado, y esto no le ha quedado claro al órgano jurisdiccional.
Se ha formado una especie de pin-pon-IURIS.  Hasta la fiscalía militar recibió las actuaciones, optando por  devolverlas a la Fiscalía Provincial, y ésta nuevamente a la Fiscalía Municipal, que nuevamente insistió con el Tribunal Municipal, que con razón no accede, pues de hacerlo, deberá responder por las ocupaciones.
En queja de los afectados a la Fiscalía Provincial, la respuesta fue que se remitiría el caso a la Fiscalia municipal para su solución, !que novedad!
Han transcurrido más de 4 años, mientras más tiempo pase, menos posibilidad tienen estos ciudadanos de recuperar sus bienes.
No es necesario exponer cuantos principios eticos, garantías y términos del procedimiento penal se han violado, estas personas están a punto de renunciar a sus bienes, pues aún están bajo fianza, lo que les impide realizar muchas gestiones.
No hay que ser experto para determinar donde se “extravió” el dinero, el  oro y el reloj.
Se me ocurre que como hay personas que no creerán esto, porque esto no tiene nombre aunque sea cierto, ¿cómo le pondrá Ud. a éste caso?

Para nosotros mismos

consumo6-vallin_21Wilfredo Vallín Almeida
Sociedad de Consumo. Un término muy utilizado en Cuba para estigmatizar al capitalismo imperante en gran parte del mundo. Según este término, se trata de aquella sociedad que estimula un consumo muchas veces artificial y exagerado de productos que no son realmente necesarios o imprescindibles y cuya adquisición resulta superflua para la satisfacción humana u hogareña.
Sin embargo, pudiéramos estar chocando con un contrasentido.
En los centros de enseñanza cubanos durante muchos años se habló de lo que constituía una poderosa razón de ser del sistema socio-político imperante. El socialismo era “la satisfacción de las necesidades siempre crecientes de la población”. O sea, que las necesidades (las materiales y las espirituales) no tendrían una satisfacción definitiva y absoluta por cuanto serían “siempre crecientes” ad infinitum y, por ende, la sociedad debería estar en una perpetua búsqueda de esas satisfacciones cambiantes y crecientes.
Eso es lo que he encontrado en mi  visita a Europa. Es como si las fuerzas productivas en movimiento en el seno de la sociedad estuvieran buscando de modo permanente la forma de satisfacer las necesidades sociales, con posibilidad para todos los bolsillos, en una perpetua facilitación de las necesidades personales, y que me hace preguntarme: ¿no era así lo que alguna vez concebimos por “socialismo” como etapa superior al capitalismo?
No se interprete de estas palabras que he visto una sociedad perfecta. El Estado ideal no existe, en todos concurren problemas de diferente índole que van desde crisis económicas hasta corrupción de altísimos funcionarios y dignatarios.
De lo que se trata es que, a la hora de las comparaciones, unos son preferibles a otros; y estos otros, mejores que unos terceros donde las condiciones son espantosas comparativamente hablando.
Hay otros factores edificantes. Me refiero al respeto a la ley que se respira, al orden y la disciplina sociales, a la educación de las personas, al comportamiento en los niños, a la limpieza por doquier y a un sin número de factores más que quisiera… para nosotros mismos.

Sobre la Corrupción (I)

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Lic. Dayana Cruz Vega

La primera división social del trabajo dividió a la sociedad en clases; comienzan a conformarse estructuras administrativas que evolucionan hasta el Estado moderno; aparecen la clase trabajadora cuyo plus trabajo es convertido en plusvalía, la cual, manipulada mediante mecanismos de distribución desiguales, conlleva a la pobreza y a la exclusión social.

Como dijera Álvarez Somoza F: La corrupción no es en modo alguno un fenómeno de la llamada modernidad política.

Su surgimiento se remonta a la primera división social del trabajo, cuando un grupo minoritario comenzó a apropiarse de la riqueza que emanaba del trabajo de otro y, a través de ese excedente, se ocupa una posición y un poder por encima de otros.

Cuando esas prerrogativas eran necesarias para obtener una voluntad, un privilegio, una concesión y para lograrlo era imprescindible tener una ofrenda o “estimular” al concesionario, estamos en presencia del surgimiento de la corrupción.

Es necesario discernir entre las causas que generan la corrupción y las condiciones que la propician y potencian. Hay que recordar que CAUSA es el primer principio productivo del efecto, la razón o el motivo que inclina a hacer algo, mientras que las condiciones se dan a partir de una situación indispensable para que exista otra, es decir, es todo aquello que determina la eficacia de algo.

Hay que resaltar también que la corrupción es un fenómeno multicausal y sujeto a un sinnúmero de condicionantes que varían de un lugar a otro. De ahí que no se cuente con instrumentos confiables para su medición.

En realidad, las prácticas actuales que tratan de medir y comparar la corrupción a nivel internacional, tienen importantes sesgos metodológicos, debido a la intencionalidad de las muestras de personas que son encuestadas y el soslayo de las diferencias culturales, sociales y políticas de los países.

Las causas de la corrupción, generalmente tienen un origen a escala macro. No obstante, tienen una expresión concreta, tanto a nivel meso (ramal o territorial), como a nivel micro (organizacional, grupal e individual). Se pueden distinguir causas de naturaleza política, económica y social.

 

Presagio

 

Foto tomada del sitio Primavera Digital


Wilfredo Vallín Almeida

El edificio multifamiliar yace en ruinas. Una montaña de escombros se levanta ahora en su lugar ocupando una parte de Monte, una muy céntrica calle de La Habana. Corren los transeúntes, hay ruido de sirenas de carros patrulleros y de equipo de los bomberos pues lo más probable es que haya muertos y heridos.

Dentro del dramatismo que todo esto implica lo más grave, sin embargo, no es el desplome del inmueble sino que hechos de esta naturaleza se están repitiendo con mucha frecuencia en todo el país.

Es muy triste y al mismo tiempo desagradable ver imágenes así…sólo porque llueve un poco.

Y es que durante más de cincuenta años esas instalaciones no fueron reparadas, no se sometieron nunca a mantenimiento de ninguna índole ni por parte del Estado ni de sus moradores ya que, en el caso de estos últimos, no dispusieron de los recursos necesarios para ello.

Otra circunstancia que llamaría a risa si el problema no fuera tan dramático ( no se sabe que va a ser de las personas que quedaron sin hogar, a dónde las van a meter y si permanecerán durante muchos años en albergues atestados de personas que sufrieron lo mismo), es que no se permite tirar fotos del derrumbe.

Las personas que se atreven a hacerlo pueden resultar detenidas.

La imagen de una Cuba donde las edificaciones se desploman sólo porque la naturaleza cumple su función de hacer llover, no debe circular por el mundo. Sería un descrédito para la representación genuina del proletariado.

Pero, no solamente se agrietan los inmuebles y las calles.

  • Se resquebraja el crédito de las autoridades (constantes casos de corrupción a ese nivel, incumplimiento reconocido de los programas del Partido, promesas de recuperación que no vemos, cambios que no van al fondo de los problemas).
  • Se devalúan cada vez más tanto el peso como el CUC con el aumento continuo de los precios.
  • Siguen miles de cubanos, sobre todo jóvenes, tratando de abandonar el país por cualquier vía.
  • Y esta lista pudiera continuar también ad infinitum.

La tabla de salvación real, tal vez la única que vemos, son los Pactos de la ONU que el gobierno de la isla firmara en 2008 pero que no ratifica y de los cuales no habla una sola palabra.

Si mañana apareciera en la prensa oficial que las actuales autoridades han ratificado esos importantísimos documentos, muchos pensaríamos que los cambios reales han comenzado a llegar a nuestro país y que se comienzan a hablar y a actuar en serio para una transición real, pacífica y controlada para evitar desordenes y violencias indeseadas por la gran mayoría de todos nosotros.

Mientras esa no sea la actitud, este edificio en ruinas, uno más de los muchos que ya he visto, aparte del desastre que representa para los que un día vivieron en él, constituye un inevitable y peligroso PRESAGIO.