Comentarios al Decreto Ley 305 de las Cooperativas no agropecuarias (III)

COOargelioLic. Argelio M. Guerra Aliaga

Bajo un elemental concepto pudiéramos definir a la Cooperativa como una asociación autónoma de personas, que se unen de manera voluntaria para formar una organización democrática, y cuya administración debe llevarse a cabo en la forma que acuerden los socios sin intervención de agentes externos.
Como vemos, existen cuatro elementos que deben estar presentes en cualquier forma de asociación cooperativa, la ausencia de, al menos uno de estos elementos, desnaturaliza la esencia de esta forma productiva.
En lo que al D-L 305 se refiere, el artículo 2.1 define que la cooperativa es una organización con fines económicos y sociales, que se constituye voluntariamente sobre la base del aporte de bienes y derechos y se sustenta en el trabajo de sus socios, cuyo objetivo general es la producción de bienes y la prestación de servicios mediante la gestión colectiva, para la satisfacción del interés social y el de los socios.
Nótese en tal definición la ausencia de elementos importantes que deben regir la vida de la cooperativa, pues la existencia de ésta se sustenta en: asociación voluntaria y abierta, control democrático por los asociados, participación económica de los asociados, autonomía e independencia, educación, capacitación e información, cooperación entre cooperativas, preocupación por la comunidad.
Si bien el polémico D-L 305 reconoce en el artículo 17.1 a la Asamblea General de los socios como el órgano superior de dirección de la Cooperativa, el articulo 10.2 manda que tendrán preferencia como socios, incluso como fundadores de la Cooperativa, aquellos trabajadores de unidades empresariales que se decidan administrar en forma de cooperativas, con lo cual se quebranta el principio de Autonomía e Independencia, que dispone que la cooperativa es una organización autónoma, en la cual los socios deciden asociarse de manera voluntaria sin hacerse dependientes y sin responder a intereses externos a la misma.

Comentarios sobre las sociedades cooperativas

argelioLic. Argelio M. Guerra Aliaga

El diseño cooperativo como forma de gestionar y administrar negocios, no es un fenómeno nuevo en Cuba aunque su desaparición hace que las nuevas regulaciones sean tomadas por una gran cantidad de ciudadanos como una novedad. Se tienen referencias de cooperativas durante los años 40 y 50 del pasado siglo, como aquella de transporte que me recordaba un amigo, la Cooperativa de Ómnibus Aliados, COA.

A tenor con los cambios económicos y las desregulaciones del monopolio estatal sobre la economía, el gobierno ha dado luz verde en 2012 a una nueva forma de propiedad colectiva, nacida al amparo del Decreto Ley 305 “De las Cooperativas no agropecuarias”.

A un año de su publicación en la Gaceta Oficial de la República, si bien existen actividades que se han visto motivadas y bien acogidas por los socios para su gestión cooperativa (construcción, placitas y mercados agropecuarios, mantenimiento y reparación de equipos industriales, entre otras), existen otras actividades que se desarrollan de forma cooperada con un gran descontento y desmotivación por los asociados, en este grupo se encuentran básicamente las cooperativas de transporte que funcionan bajo el arrendamiento de bienes del patrimonio estatal, como el caso de vehículos y guaguas.

El movimiento cooperativo nace al calor del fenómeno histórico de la Revolución Industrial en la Inglaterra del siglo XVIII, donde la creciente demanda y consumo, la bonanza económica, y los frutos y valores del pensamiento intelectual ilustrado tales como el apego a las ciencias, el aprecio por el trabajo y el éxito material, orientaron a los primeros inventores y fabricantes de la maquinaria industrial. Se desplegaron las ideas y fuerzas en construcción de carreteras, ferrocarriles y factorías, a la vez que los oficios gremiales tradicionales se fueron extinguiendo dejando el camino libre a las nuevas fábricas.

A la larga, con la introducción de la maquinaria moderna, la industrialización agudizó las divisiones sociales, el excedente de mano de obra y fuerza de trabajo, protestas, huelgas y diversas acciones políticas se desarrollaron de forma paralela al avance de la industrialización.

Sobre las cooperativas

banderaargelioLic. Argelio M. Guerra Aliaga

Según los socialistas utópicos de los siglos XVIII-XIX, promotores todos del Cooperativismo, la solución de los problemas sociales se encontraba en la cooperación entre los individuos, es así que el movimiento cooperativo nace como respuesta a los serios problemas en los inicios de la industrialización en Europa. Ideólogos como Robert Owen, quien se considera el padre del cooperativismo, reformaron el trabajo industrial a favor de los trabajadores y tuvieron una gran influencia en el surgimiento de las primeras experiencias cooperativas en Europa, siendo una de las más prominentes la cooperativa de consumo denominada Los Pioneros de Rochdale, que fue la primera en distribuir entre sus socios los excedentes productivos, y que formó las bases de lo que sería el moderno movimiento cooperativo, asumidos por las contemporáneas cooperativas de todo el mundo. En la actualidad el movimiento cooperativo está representado a escala mundial a través de la Alianza Cooperativa Internacional, ONG adscrita a la Organización de Naciones Unidas ONU. La ACI es una federación de Cooperativas de todo el mundo, fundada en el año 1895, y que desde entonces aglutina y promueve el movimiento cooperativo. Representa a 800 millones de personas de más de 100 países. Cuenta con oficinas regionales en América, Europa, África y Asia. La ACI tiene dos objetivos fundamentales: vincular los distintos movimientos cooperativos de los países con el fin de crear una red económica internacional, y crear un entorno internacional que favorezca la cooperación y evite las disputas y los enfrentamientos económicos. Entre los principios del funcionamiento de las cooperativas, y cuya inobservancia desfigura la naturaleza de estas asociaciones y atenta contra los intereses de los socios se encuentran:

1. Adhesión abierta y voluntaria,

2. Control democrático de los socios o miembros,

3. Participación económica de los socios o miembros,

4. Autonomía e independencia,

5. Educación, entrenamiento e información,

6. Cooperación entre cooperativas y

7. Compromiso con la comunidad.

Nueva Modalidad

 

306-vallin_21Wilfredo Vallín Almeida

Las cosas deben cambiar para atemperarse con los tiempos. Y en este sentido, en nuestro país deben también cambiar las formas de producción con el mismo propósito de adecuación.

Así, se habla en las últimas semanas de una forma o modo de producción que se ha dado en llamar oficialmente “cooperativa no agropecuaria”.

Si no me equivoco, éste será un tema que va a dar mucho de qué hablar en el país por las implicaciones que tendrá para toda la población laboral (y no laboral).

Pero, para que las cosas salgan bien y no haya después que introducir grandes cambios, o incluso que cerrar el proyecto porque demostró a posteriori su inviabilidad, debe actuarse correctamente desde el principio.

Y, siempre según mi humilde opinión, actuar bien desde el principio comienza por explicar clara y absolutamente a todos los interesados en el tema,

  1. qué se entiende a nivel internacional por “cooperativa”,
  2. cuáles son sus características esenciales,
  3. qué derechos imprescriptibles corresponden a los cooperativistas,
  4. los organismos nacionales e internacionales que tienen que ver con este asunto,
  5. quién cómo y por qué se constituirá en contrapartida de esas cooperativas, con qué potestades y bajo qué regulación legal,
  6. y un largo etcétera más que no puede faltar aquí si, como dije antes, queremos que las cosas salgan bien desde el principio.

Y, otro asunto que no puede faltar en esto, es la TRANSPARENCIA más absoluta en los convenios y el reconocimiento de la autonomía de la cooperativa en sus decisiones internas y externas,…si de verdad estamos hablando de una cooperativa y no de otra cosa.

Habrá muchas preguntas a las que responder pero, para empezar, se me ocurre la siguiente. ¿Por qué se utiliza la adjetivación de “no agropecuaria”, y no “cooperativa” a secas?

¿Pudiera alguien responder esto?

Por el momento, el problema está planteado. La cooperativa de trabajadores es la nueva modalidad.

 

 

Veremos

6-vallin_21

Wilfredo Vallín Almeida

Vienen unos ciudadanos a la Asociación Jurídica Cubana (AJC) para que le demos información y asesoría sobre un tema de actualidad: las Cooperativas no agropecuarias.

Se pretende formar una cooperativa con un grupo de compatriotas que -hasta ahora- han sido trabajadores estatales y pasarían a ser cooperativistas en esta nueva modalidad.

Pero resulta evidente que no tienen la menor idea de lo que se trata y no se les ha infomado adecuadamente al respecto.

Es algo simpático esto por cuanto esa misma mañana hemos tenido una vista en el Tribunal Supremo Popular relacionada con el reconocimiento legal de AJC como ONG independiente. Lo gracioso está en que nuestra contraparte expuso allí, entre sus argumentos, que todos los trabajadores cubanos disponían de la información posible y necesaria en cuanto a los asuntos legales que les tocaban o que quisieran saber. Y esa era una razón más para hacer innecesaria la existencia de la AJC.

Evidentemente hay una seria contradicción entre nuestra contraparte y la presencia de estas personas solicitando de nosotros asesoramiento apropiado.

Estos capitalinos, entre otra muchas cosas, necesitan saber

  1. Qué elementos tienen obligatoria presencia en la existencia de esa forma económica, sin los cuales podemos estar en presencia de cualquier cosa, pero no de una verdadera cooperativa como ésta se entiende en el mundo.
  1. Qué es la libre contratación y como se relaciona con el tema de las cooperativas.
  1. Los derechos inalienabes de los trabajadores en la conformación de los documentos que crean la cooperativa y sus estatutos.
  1. Qué ejemplos comparativos podemos traer a colación para tener una información mas amplia y real del asunto.
  1. El concepto de propiedad cooperativa y el uso, disfrute y disposición que los cooperativistas tienen sobre ella.

Y unos cuantos más que no pongo aquí por no alargarme mucho.

Quiero creer que no volverá a ocurrir ahora lo que pasó hace unos cinco años, cuando los omnipresentes y omnisapientes vinieron a decirnos que NO PODÍAMOS EXPLICARLES a nuestros compatriotas los derechos que les reconocían el Código Penal y la Ley de Procedimiento.

¿Son en realidad los actuales otros tiempos?

Veremos.