Delito de Coacción.

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ArgelioM.Guerra

“Es lícito todo lo que la ley no prohíbe” reza un precepto jurídico, y en tal sentido serán lícitos todos aquellos actos ciudadanos que no se encuentren señalados como conducta antijurídica por disposición legal.

A consagrar la legitimidad del precepto mencionado al inicio del trabajo es que hace referencia el delito de Coacción, previsto en el artículo 286 del Código Penal al sancionar a cualquier individuo que con su conducta, “impida a otro hacer lo que la ley no prohíbe o a ejercer sus derechos” (art.286-2). Consiste en quebrantar la voluntad de una persona sin razón legítima, obligándola a realizar determinadas acciones no impuestas por ley.

Ejemplo de ello, cuando el agente de la autoridad prohíbe al ciudadano(a) tomar películas o fotos en lugares públicos sin estar prohibido.

En el delito de Coacción el bien jurídico penalmente protegido es la libertad individual manifestada en la libre determinación de la voluntad y la acción.

Ciudad Habana, 2010

La Amenazas en la legislación cubana.

Argelio M. Guerra

El delito de Amenazas (artículos 284 y 285 del vigente Código Penal) se configura como delito autónomo cuando es un fin en sí misma y no como elemento subsidiario o medio para cometer otro delito. No tiene que existir exaltación del ánimo en la acción por parte del sujeto, sino que para su integración basta con que dicha acción dada las condiciones y circunstancias en que se profiere sea capaz de infundir serio y fundado temor a la víctima”.

Puede incurrir en taldelitocualquier persona, sea particular, funcionario o agente de la autoridad.

Es un agravante (art.284-2), realizar la amenaza con el empleo de arma de fuego, ya sea particular, funcionario o agente de la autoridad, y en el caso de los agentes policiales, su uso público les está prohibido (Ley 22 de los Delitos Militares)

Los agentes del orden público también estos pueden cometer el delito, cuando valiéndose de la imagen como expresión del poder, conminan a cualquier ciudadano(a) a abandonar un determinado lugar o espacio público sin las razones debidamente justificadas so pena de ser conducidas a la unidad de policía, inspirando en este caso serio y fundado temor en las victimas.

Tal hipótesis se funda en la preservación de la libertad psíquica y estabilidad emocional de la víctima como bien jurídico especialmente protegido por la ley, el derecho de las personas a conducirse en el entorno social de forma tranquila y a un normal desenvolvimiento de sus actividades cotidianas sin sufrir algún tipo de exigencia. En tal caso el delito de amenazas pudiera entrar en concomitancia con el delito de Abuso de Autoridad, previsto y sancionado en el artículo 133 del Código Penal.

LA LEY DICE

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Licenciada Laritza Diversent

DEL REGISTRO EN DOMICILIO PRIVADO (II)

El registro de lugares se dispone para tratar de localizar en ellos al acusado, los efectos o instrumentos del delito u otros objetos que puedan ser útiles a los fines de la investigación, estando facultados para disponerlo -ya sea de dia o de noche- tanto el Instructor como el Fiscal, en cualquier edificio o lugar público del territorio nacional. (Artículo 215 de la Ley de Procedimiento Penal)

Lugares públicos para la Ley de Procedimiento Penal

La propia Ley de Procedimiento Penal, en el artículo 216, define cuales son los lugares que se consideran específicamente edificios o lugares públicos, a los efectos de esta diligencia. El artículo 217 aclara que para la entrada o registro en templo u otro lugar destinado al culto religioso, basta pasar recado de atención a la persona a cuyo cargo estuviere.

Domicilio para la Ley de Procedimiento Penal

A los efectos de las disposiciones de este capítulo, se reputan domicilio, de conformidad con el artículo 222:

  1. Los edificios donde radiquen la Asamblea Nacional del Poder Popular, el Consejo de Estado y el Consejo de Ministros;
  2. El edificio o lugar cerrado o la parte de él destinada a la habitación de cualquier ciudadano cubano o extranjero residente en Cuba.

La ley, en su artículo 223, aclara que los bares, bodegas, restaurantes, hoteles y cualesquiera otros establecimientos comerciales o de servicios no se consideran domicilio de los que se encuentren o residan en ellos accidental o temporalmente, pero lo son de las personas que se hallen a su frente y residan con sus familiares en la parte del edificio destinado a vivienda.

¿Cómo se procede al registro en un domicilio privado?

Luego de cumplir los trámites establecidos por la Ley de Procedimiento Penal, la autoridad puede proceder a la entrada y el registro en el domicilio, empleando para ello, de ser necesario, el auxilio de la fuerza pública.

El registro domiciliario se hace siempre en presencia del morador principal y si no es localizado, o rehúsa concurrir a la diligencia o nombrar persona que lo represente, se practica, de haberlo, a presencia de un familiar mayor de dieciséis años de edad.

En todos los casos, a menos que sea imposible, se hará a presencia de dos vecinos próximos. Como puede apreciarse, se exige por la Ley que, salvo imposibilidad justificada, presencien el registro dos vecinos, que servirán como testigos de la forma en que se practica la diligencia y de sus resultados.

El registro se practica siempre por la autoridad o agente en quien se delegue expresamente y en presencia de las personas antes mencionadas. Del mismo se levanta acta que firman todos los participantes y si no se encuentran las personas u objetos que se buscan, ni aparecen indicios sospechosos, se expedirá una certificación del acta a la parte interesada, si la reclama.

Excepciones

En el artículo 221 se regula, no obstante lo anterior, que los agentes de la policía pueden proceder de propia autoridad al registro de un domicilio:

  • cuando haya orden de detención o mandamiento de prisión contra una persona y al tratar de llevarlo a efecto ésta se refugia en él;
  • cuando un individuo sea sorprendido en flagrante delito o cuando un presunto delincuente, inmediatamente perseguido, se refugie en una casa.

Para estos casos urgentes y excepcionales no son de aplicación las formalidades expuestas y la ley no exige que se confeccione acta sobre sus resultados.

REGISTRO EN DOMICILIO PRIVADO (I)


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Licenciada Laritza Diversent

Las autoridades pueden ordenar la entrada y registro, de día o de noche, si la urgencia lo hace necesario, en cualquier domicilio de ciudadano cubano o de extranjero residente en Cuba, pero para esto se necesita siempre del consentimiento del interesado.

Presta su consentimiento el que, habiéndosele pedido autorización para que permita el registro en su domicilio, no se opone. No obstante, el ciudadano pudiera oponerse invocando la garantía constitucional de la inviolabilidad del domicilio.

Si no se da el consentimiento, entonces es necesaria una resolución fundada del Instructor policial (una Orden de Registro) con aprobación del fiscal, copia de la cual se entregará a la persona interesada. En este caso, el registro no puede realizarse fuera de las horas comprendidas entre las cinco de la mañana y las diez de la noche.

La Orden de Registro debe contener:

  1. El objeto preciso que se busca con el registro.
  2. Las razones que justifican esa medida.
  3. La dirección en la que tendrá lugar el registro.
  4. El nombre del funcionario o agente de la policía designado para su práctica, cuando
    no se realice por la propia autoridad.

El registro se lleva a cabo de forma que resulte menos gravosa, evitándose las diligencias inútiles así como llevarlo a extremos o particulares ajenos al objeto estricto de la investigación del delito.