De la contaminación de las aguas

juanjuan-alvarez-del-rioLic. Juan Álvarez del Rio.

La Ley No. 62 de 1987, “Código Penal” cubano tiene diversas figuras delictivas enmarcadas en los Delitos Económicos o Delitos contra la Economía Nacional, entre ellas está la Contaminación de las Aguas.

Sancionable con multas o prisión de libertad o ambos al que:

  • Arroje objetos y sustancias nocivas en ríos, arroyos, pozos, lagunas, canales o en lugares destinados a abrevar el ganado o las aves poniendo en peligro su salud o su vida.
  • Arroje objetos o sustancias nocivas en aguas pesqueras o en criaderos de especies acuáticas.

Si como consecuencia de estas acciones se produce un daño se constituiría una figura agravada y por ende una sanción mayor a los infractores. Es decir, una acción que produce peligro al verter, derramar o descargar sustancias perjudiciales y otra acción, cuando se produce un daño, también este delito se puede cometer por Imprudencia o con Intención.

También es sancionable el que, derrame o descargue sustancias perjudiciales en las aguas territoriales o en zonas económicas marítimas de la República.

Vemos con frecuencia en los medios de difusión reportajes sobre objetos y sustancias que se vierten o se arrojan por la población en disímiles lugares, y esto no solo afea, sino que pudieran provocar enfermedades con peligro para la vida.

 

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CASO RESUELTO

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Licenciado Wilfredo Vallín

A pesar de los muchos casos que van llegando a la Asociación Jurídica Cubana con problemas y absurdos jurídicos de muchos tipos, ya no nos asombrarnos demasiado con lo que nos toca leer a menudo, aunque hay algunos ejemplos que sobresalen. El siguiente es uno de ellos.
El ciudadano Walfrido atendía cierta mañana a una colega, abogada como él en la sala de su casa. Hablaban animadamente María, esposa de Walfrido, éste y Maritza, la visita. En lo más interesante de la conversación tocaron a la puerta. Al parecer, personal de la campaña antiaegypti.
María, se levantó para atender a los recién llegados en tanto que su esposo y la colega visitante permanecieron conversando en la sala.
María creyó que se trata de una visita rutinaria de los inspectores y los llevó al patio trasero donde tiene su tanque de agua, pero… no era una visita rutinaria. Los campañistas habían venido porque se detectó un foco con vectores en el patio aledaño al edificio provocado al parecer por restos de basura vertidos por algunos inquilinos . La esencia de la visita era para comunicar que todos los apartamentos que dan a ése patio aledaño serían multados, sin excepción, con 100.00 pesos.
Hasta aquí esto parecería ser muy natural, pero…
Ni lentos ni perezosos, los abogados le pidieron a los de la campaña la resolución que les autorizaba semejante medida. Los segundos les muestraron un papel muy deteriorado que apenas podía leerse y donde no quedaba claro nada. Al final de la discusión que se generó, los de salud pública terminaron diciendo que ellos “sabían que no podían aplicar esa multa”.
¿Qué hubiera pasado si esto hubiera ocurrido en un lugar donde las personas hubiesen sido incapaces de reconocer y exigir sus derechos?
Lo más probable es que les hubiesen impuesto esa medida que aún sigue estando muy nebulosa para los visitados por estos “representantes” del Ministerio de Salud Pública.
Hasta donde sabemos, en derecho la responsabilidad (sobre todo en la esfera de lo penal) es total y absolutamente individual. Imagínense ustedes el caso de un asesinato cometido en una cuadra. Como la policía no logra encontrar pruebas para acusar al responsable, detiene a todos los ciudadanos del entorno con responsabilidad penal, que son sancionados a largas penas de prisión y… caso resuelto. Cualquier similitud con el caso narrado aquí…no es pura coincidencia.