Por escrito

vallin_21Wilfredo Vallín Almeida
En todos los países del mundo existe la aduana, esa institución encargada de velar y controlar la entrada y salida del país de las importaciones y exportaciones tanto de los ciudadanos o entidades nacionales como extranjeras.
Para lo anterior, las aduanas cuentan con regulaciones, muchas veces con carácter de ley, que especifican su actividad y sirven de guía a los viajeros de lo que pueden entrar o sacar del país y en qué cantidad, y también de aquellas cosas que no son permitidas en lo absoluto.
Todo lo anterior, repito, está bien explicitado en esas regulaciones y no deja lugar a dudas pues reflejan con claridad los permisos y las prohibiciones aduanales.
Hasta aquí todo sin objeciones. Unos países son más permisivos que otros en cuanto a renglones a entrar o sacar o menos amplios en las cantidades de objetos, pero, sea como sea, esa actividad tiene una regulación obligatoria tanto para los viajeros como para la aduana misma.
El problema comienza cuando un ciudadano que se ha informado de lo que puede entrar en el país y en qué cantidad, hace eso exactamente, sin violentar absolutamente nada y, a pesar de ello, es requisado en el aeropuerto y sus pertenencias son ocupadas, reservándose la aduana el derecho de mantenerlas por 30 días y (quizás) de no devolverlas a su legítimo dueño.
Aquí las interrogantes son:
1. ¿Por qué los funcionarios aduanales ocupan objetos que, conforme a las regulaciones vigentes, son entrados al país bajo absoluta legalidad?
2. ¿Por qué los aduaneros leen los documentos y papeles personales que traen esas personas? ¿Eso entra dentro de las prerrogativas que la ley les atribuye?
3. ¿Por qué estos empleados del Estado cubano muchas veces maltratan de palabra (y a veces hasta de obra) a algunos de sus compatriotas que entran o salen por esa vía?
4. ¿Es realmente personal de la aduana quien ejecuta (u ordena) semejante comportamiento?
5. ¿Están los aduaneros, o quienes les ordenan esta actitud –en mi opinión lesiva a la dignidad humana– facultados para hacer caso omiso de lo que las leyes de la nación establecen?
Me gustaría sobremanera poder recibir la respuesta a estas preguntas por parte de la Aduana General de la República… por escrito.
AJC, Cuba, Aduana General de la República, legalidad, ocupación, retención

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