Al pan, crema de queso, y al vino….

panyvinovallin_21Wilfredo Vallín Almeida
Cuando analizamos la historia que nos ha tocado vivir en estos 54 años, sobre todo cuando esos acontecimientos se ven en la distancia, no resultaría extraño que los futuros cubanos se asombren ante el nivel de marginalidad a que llegamos.
Todo esto puede resultar un día importante para la historia de la nación, pero no quiero dejar pasar un detalle especialmente pintoresco (y en extremo manipulador), y es la forma en que se ha manejado el nombre de las cosas, los términos, durante toda esta historia. Esa forma ha sido, en unos casos, el eufemismo y en otros, la tergiversación absoluta.
El término EUFEMISMO quiere decir, según uno de mis diccionarios:
El modo de expresar con suavidad o decoro ideas cuya franca expresión sería malsonante; como decir de una persona que no es joven, en vez de es vieja.
Y según otro:
Modo de evitar una palabra desagradable para el hablante sustituyéndola por otra que alude indirectamente al mismo significado, o expresar, por un rodeo de palabras, algo que pudiera decirse con menos.
Dicho quizás de forma más directa, de lo que se trata es de NO llamar al pan, pan; y al vino, vino, sino jugar con el lenguaje para disfrazar (o tergiversar absolutamente), para que la realidad no resulte demasiado cruda para el destinatario, porque esto pudiera no convenir al que lo dice.
El eufemismo y la tergiversación son bastante diferentes y en la mayoría de los casos pueden identificarse con facilidad. Pongamos un ejemplo para ilustrar lo anterior y tomemos para ello los siguientes términos:
Propagador de epidemias/ cuentapropista
En Cuba, durante un término relativamente prolongado, se sancionó a las personas que hurgaban en los latones de basura buscando desechos, comida o materias primas, por cuanto se entendió que ello podía dar lugar a la diseminación de enfermedades. Registrar los latones de basura y sacar cosas de ellos, se entendió como un peligro potencial para la sociedad y el Legislador tipificó esa conducta y la conminó bajó sanción. .Era posible entonces etiquetar a esas personas bajo el rótulo de “propagadores de enfermedades”.
Algún tiempo después, al aparecer los Lineamientos que pretenden introducir cambios en la economía nacional. El término propagador de epidemias desaparece y deja en su lugar una nueva figura perfectamente lícita: el cuentapropista.
Ahora el cuentapropista ya no se contempla como un posible propagador de enfermedades sino que puede hurgar libremente en los latones de basura siempre que… pague el impuesto correspondiente.
¿Cómo calificar este cambio, como eufemismo o como tergiversación?
Bueno, a veces, y si me conviene, al pan, crema de queso y al vino, leche de cabra.

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2 pensamientos en “Al pan, crema de queso, y al vino….

  1. Reblogueó esto en Sin_Censuray comentado:
    Hay que Culturizarse con los términos Totalitarios
    Crisis=Período Especial
    Incumplimientos= Se afecta la producción
    Pobreza y Miseria= Sectores más vulnerables
    etc.

  2. Pingback: Al pan, crema de queso, y al vino…. | Noticias de mi Tierra

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