Sentencia ejemplar

16 Isla con mano

OLYMPUS DIGITAL CAMERALic. Miguel Iturria Medina

Un principio medular del proceso penal es de Inmediación, constituido por la relación personal y directa del Tribunal en la práctica de pruebas durante el debate que solucionará el caso concreto. El órgano juzgador, observa y obtiene sus conclusiones de cada elemento de prueba que se practica.

Esta garantía constituye la máxima expresión del principio de contradicción, pues el debate se da en presencia de los jueces de forma oral y pública e impide valorar elementos probatorios no practicados durante el juicio oral. Se encuentra regulada en el artículo 357 de la Ley de Procedimiento como en el Acuerdo No. 172 de 26 de noviembre de 1985 del Consejo de Gobierno del Tribunal Supremo Popular.

De a cuerdo al principio de inmediación, se estima que la base de la sentencia versa de forma exclusiva sobre la prueba practicada en juicio no de las diligencias de instrucción que solo han de constituir el sustento de la acusación; sin embargo, en ocasiones he observado su quebranto en alguna que otra sentencia donde se han expuesto planteamientos tales como: ¨… se examinaron y desestimaron las declaraciones que durante el juicio oral prestaron los testigos R. A. y F. G., con las que pretendieron destruir las declaraciones que habían prestado durante las investigaciones, negando no solo haber referido los particulares que constan en ellas, e incluso la firma que obra en el acta de la referida declaración… lo que conlleva a acoger sin dudas de ningún tipo las declaraciones que de forma voluntaria, consiente y desprovista de cualquier interés prestaron estos últimos durante las investigaciones…¨

Respuesta ejemplar a este tipo de anomalía de la Sentencia No. 356 de 19 de enero del 2004 del Tribunal Supremo Popular. A continuación cito uno de sus fragmentos:

¨Considerando: Que de la lectura y análisis de la sentencia citada por la sala de Primera Instancia, se aprecia que se han vulnerado los principios que sustentan el sistema acusatorio, pues al producirse en el acto del juicio oral retractaciones inesperadas por parte de varios testigos, los jueces, en lugar de proceder como ordena el artículo 351 de la ley de procedimiento Penal, y disponer la práctica de nuevas diligencias de prueba, o en su defecto haber dispuesto una sumaria instrucción suplementaria, con el fin de se practiquen las diligencias de investigación necesarias para esclarecer y demostrar lo realmente ocurrido, optaron por fundamentar su convicción de culpabilidad en las declaraciones prestadas por los testigos durante la fase preparatoria, desconociendo, además de los principios antes referidos, la obligación que les impone el artículo 357 de la ley Procesal de dictar sentencia de acuerdo al resultado de las pruebas practicadas en el juicio oral, y como quiera que tal proceder es ilegal e infringe las formas y garantías esenciales, procede al amparo del artículo 79 de la Ley adjetiva, disponer la casación de oficio de la sentencia, anularla y retrotraer el proceso para que el tribunal de instancia subsane el quebrantamiento señalado y, en definitiva, dicte una sentencia ajustada a derecho¨

El fragmento citado constituye, una defensa cabal del principio de inmediación. Su aplicación ha de ser regla que no admita excepciones.

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