La detención y el hábeas corpus

DAYANARAMs.Cs.Dayanara Vega

El hábeas corpus es una institución jurídica que garantiza la libertad personal del individuo, con el fin de evitar los arrestos y detenciones arbitrarias. Se basa en la obligación de presentar a todo detenido en un plazo perentorio ante el juez, que podría ordenar la libertad inmediata del detenido si no encontrara motivo suficiente de arresto.

Tutela los derechos fundamentales derivados de la vida y la libertad frente a cualquier acto u omisión de cualquier autoridad, funcionario o persona que pueda vulnerar dichos derechos.

El hábeas corpus, en el derecho comparado, tutela dos derechos fundamentales, la libertad individual relativa a su libertad de movimiento, y el derecho a la integridad personal, a no ser objeto de daños en su persona, como lesiones, tortura o muerte. En ese sentido tiene como objeto el reponer las cosas al estado anterior a la privación, perturbación o amenaza de dichos derechos, por lo cual tiene un carácter sumario (urgente) y potencialmente eventual, en tanto se autoriza desde que aparece posible una violación eventual a estos derechos para evitar que la violación se torne en irreparable. De tornarse irreparable, la acción de garantía pierde su objeto.

La detención es una medida cautelar personal que consiste en la privación temporal de la libertad ambulatoria, ordenada por una autoridad competente, salvo en caso de un delito flagrante. La detención se caracteriza por existir privación de libertad.

Su finalidad se refiere a la puesta a disposición de una persona ante el juez competente. Esto puede ocurrir por haber cometido un delito (o ser sospechoso de ello), quebrantado su condena, fugarse estando detenido o en prisión preventiva, o porque de otra manera su comparecencia judicial se pudiere ver demorada o dificultada. Habitualmente existen límites y requisitos legales, como plazos y formas, que es necesario cumplir.

La diferencia entre la detención y el secuestro está en el sujeto que realiza la privación de la libertad. En el caso de la detención, la realiza una autoridad o un particular en el ejercicio de sus competencias.

La detención es por definición una situación temporal. Debe desembocar finalmente en la puesta a disposición de la persona detenida ante el juez, o bien en la puesta en libertad pasado el plazo máximo de detención autorizado por la ley.

El motivo de dicha temporalidad es que la detención se realiza normalmente en una fase en la que no existe todavía una decisión judicial que permita la privación de la libertad (ya sea a través de la prisión preventiva o, mediante la condena a una pena privativa de libertad).

Al no haber decisión judicial, no ha habido tampoco posibilidad de que el detenido ejerza su derecho a la defensa. Si la situación de detención se prolongase indefinidamente, se conculcan derechos fundamentales sin que exista control judicial (como ocurre en estados no democráticos, o en situaciones de guerra o de vacío legal).

  • Detención ilegal es aquella realizada sin cumplir los requisitos que legalmente se establezcan. Supone un abuso de autoridad, y en los estados de derecho existen medidas para defenderse.
  • Al procedimiento para solicitar la interrupción de una detención ilegal se le denomina habeas corpus.
  • Requisito indispensable de la detención ilegal, que el agente ha de obrar con dolo, es decir, saber que está cometiéndola y aun así realizarla.

Tenemos la razón

Wilfredo Vallín Almeida

La detención está regulada en las leyes del país. La Ley de Procedimiento Penal aclara en qué casos, bajo qué condiciones y mediando cuáles procedimientos procede la detención de un ciudadano
En esos procedimientos se establecen varias cosas, a saber:
1.Las condiciones para que una persona sea detenida.
2.El Acta de detención obligatoria que debe llenarse DE INMEDIATO por el carpetero de la Unidad actuante en el caso.
3.Que el detenido tiene derecho a una llamada telefónica a sus familiares que él, o la policía, deberá realizar.
4.Que la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) puede mantener al detenido bajo su control por solamente 24 horas. Una vez cumplidas éstas, deberá ponerlo en libertad a pasarlo a un instructor policial.
En el caso cubano existe un número telefónico (106) al que todos podemos llamar y pedir información sobre cualquier detenido, recibiendo en respuesta, entre otras cosas, la unidad policial a donde fue conducido.
Cuando se cumple todo lo anterior, se está actuando conforme a la ley y los abogados del pueblo no tendrán requerimientos que hacer a los agentes de la autoridad.
El problema aparece cuando nada de lo anterior se cumple y, habiendo sido detenida una persona, por lo regular delante de familiares o amigos, pasan varios días sin que nadie sepa dónde se encuentra el afectado y entonces ya no se trata de una detención como lo establece la formalidad legal que destaca la Constitución de la República.
Por supuesto, sabemos a qué obedece esto. En la medida en que pasa el tiempo y la sociedad civil cubana se da cada vez más cuenta de que sólo ella podrá hacer cambiar el estado de cosas, han surgido nuevas muestras de cohesión y solidaridad, una de las cuales es que la gente acuda a la estación de policía, cuando se conoce cuál es, para manifestarse allí.
Otra manifestación de solidaridad es la comparecencia de abogados para velar por los derechos de los detenidos.
La nueva táctica de la policía es detener sin decir para donde llevan al arrestado y así, deshacerse de la “desagradable” presencia de los manifestantes y los letrados en la unidad.
Eso es precisamente lo que acaba de ocurrir con la “detención” de la abogada independiente Yaremis Flores, tratada,además, como una vulgar delincuente cuando prácticamente hasta el otro día fue jueza de un tribunal municipal de esta capital.
Pero ¡cuidado!. El Diccionario Enciclopédico Océano define secuestrar del modo siguiente:
Aprehender indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate o para otros fines.
La aprehensión indebida se da cuando no se cumplen los procedimientos establecidos por la ley; y “los otros fines” están muy claros: presionarlos, amenazarlos y coaccionarles para que desistan de su actividad opositora.
Por eso no se molesten con nosotros señores de la represión cuando llamamos a lo que ustedes hacen, no arresto, sino secuestro.
Y todos los que se llaman “abogados” dentro de sus filas, no podrán evitar,si de verdad han estudiado derecho y son honestos, pensar que los letrados de AJC tenemos la razón.