El desamparo jurídico de la población

Lic. Juan Álvarez del Río

La atención a los planteamientos de la población es algo que debiera ser considerado de primer orden.

El artículo 63 de la Constitución de la República de Cuba establece que todo ciudadano tiene derecho a dirigir quejas y peticiones a las autoridades y a recibir la atención o respuestas pertinentes conforme a la ley.  Sin embargo, a los problemas objetivos, se le suman los subjetivos por las conducta, en ocasiones inadecuada,  de funcionarios de organismos e instituciones que no cumplen la responsabilidad que tienen asignada, es decir, guardan silencio y no dan respuestas, lo que en ocasiones agrava las soluciones e inconformidades de la población.

La Resolución 18-03 está dedicada al procedimiento de atención y tramitación de quejas y denuncias de la ciudadanía.  Según dicha resolución, la atención a los ciudadanos debe ser ofrecida todos los días hábiles en horario laboral, deben ser atendidos por un especialista que brinde un trato agradable, les permita expresarse sin presiones, brindándole orientación y respuesta adecuada a cada caso.

En ocasiones, y de acuerdo a la gravedad del asunto, se deben crear comisiones para la investigación de lo planteado.  El hecho de que no suceda así, es una realidad reiterada que hace que los ciudadanos acudan incluso a la prensa  buscando un amparo legal para recibir respuesta.

También se crea el disgusto de los quejosos cuando la respuesta es verbal, lo que los deja en estado de indefensión para recurrir a instancias superiores o para demostrar que tienen la razón y no se les ha dado.

¿Utopía o realidad?

foto: Marcelo López Bañobre

Lic. Rodrigo Chávez Rodríguez

No se necesita ser avezado en materia económica, para darse cuenta de las carencias que la inestabilidad en todas las esferas trae consigo; cada despertar resulta un compás de espera y nos hace imaginar que estamos soñando, aún cuando ya sea por la tarde.  Ir a un mercado, a una tienda, siempre genera una relación entre los clientes y la entidad representante del Estado. En todos o en casi todos los establecimientos, se ha establecido un llamado “buzón de quejas y sugerencias”, que no hace honor a su encomienda ya que con solo mirar dentro, es de esperar que esté vacío, no porque no se formulen quejas o se hagan sugerencias, sino por obra y arte de quien está al frente de dicha entidad.

Por regla general, las quejas caen en saco roto y por regla general reclamar, “como está establecido”, significa, “oídos sordos”, entonces, cómo reclamar nuestros derechos, que dicen estar amparados por la ley, Ley que aunque viva en el tiempo y espacio, no es respetada.  Siempre recuerdo a Benito Juárez cuando sentenció, EL RESPETO AL DERECHO AJENO ES LA PAZ, y paz y respeto, es lo que merecemos los cubanos.  Solo pensar en esto, ya sería una utopía de nuestra parte. Duele como se maltratan y pisotean nuestros derechos refrendados constitucionalmente, se hace “oídos sordos” a ellos, no solo de pan vive el hombre, hace falta vergüenza y decoro, y es que cuando en ocasiones recibimos un buen trato, detrás está amañado el irrespeto a nuestro derecho, derecho a recibir el vuelto por una compra o un servicio recibido, derecho a que no solo se atiendan las quejas, que por regla general, constituyen señalamiento a deficiencias o dificultades, las que siempre contarán con la bendición de quienes deben enfrentarlas.

La Asamblea Nacional del Poder Popular estuvo  sesionando la semana pasada, es preocupante que temas tan puntuales no fueran debatidos.  Si se supone que los lineamiento del Partido fueron discutidos por todo el pueblo, y se recogieron las quejas y sugerencia formuladas, indudablemente estos derechos serían una preocupación para la dirigencia, se ha hablado del desabastecimiento en la red comercial, pero nada se ha dicho de las causas que lo originan, ¿hasta cuando se estaremos escuchando discursos retóricos y no convincentes o resolutorios?, ¿qué más tenemos que esperar?
Otra cuestión que me ha llamado la atención, fue la intervención del Vicepresidente  Marino Murillo, cuando planteó, que “se va a liquidar el Plan del 2011”, cómo es posible que “sobre dinero o no se ejecute” cuando lo correcto sería haberlo empleado todo en paliar las necesidades nos satisfechas de nuestro pueblo, ¿sobre qué base objetiva, se podrá establecer el presupuesto para este año? ¿Cuáles fueron las causas por las que no se empleó dicho dinero?, ¿quién es el responsable máximo?, ¿ante quién responde?, ¿cómo emplazarlo públicamente?, ¿es o no un derecho nuestro?, ¿es una utopía o una realidad?

Lo que el enemigo ha de oír es solamente la voz de ataque
José Martí