Servidumbre

DAYALic. Dayami Pestano

El Derecho real de servidumbre es el gravamen impuesto sobre un inmueble en beneficio de otro perteneciente a distinto dueño.

Esta figura jurídica desapareció prácticamente de nuestro panorama jurídico-social, legislaciones incluidas, prácticamente a la fuerza, y fue echada al olvido por ese afán de desechar en un momento todo lo que oliera a burguesía como un tabú más del proceso revolucionario socialista en Cuba.

Hoy la realidad ha demostrado que en materia de Derecho Real, aunque no todo está escrito ya todo está inventado.

El Código Civil cubano en sus artículos 170 al 177 aborda lo relativo a las limitaciones de la propiedad derivadas de las relaciones de vecindad, dejando sin tratamiento a las servidumbres, las primeras no equivalen técnicamente a las segundas, aun cuando se relacionan en ciertos casos. Con esto deja fuera de su radio de acción conflictos que pudieran darse y deja sin protección otras situaciones frente a terceros.

Esta insuficiencia le da baja calidad técnico jurídica a la norma en cuestión y una baja funcionalidad, todo lo que provoca que no cumpla el fin último para el que fue creada pues no dota al sistema jurídico de la seguridad que implica el respeto a quienes son sus destinatarios.

 

 

¿Propietarios de qué?

Lic. Yanelis Ramírez Cruz

El derecho a la propiedad privada es una asignatura pendiente en la sociedad cubana.

Los medios de producción están en manos del estado, por lo que no existe la iniciativa de la productividad individual. La actividad productiva está en manos del Estado, que es quien establece las condiciones de trabajo, remuneración o cualquier cuestión vinculada con la relación laboral, ya que están prohibidos los sindicatos independientes o cualquier tipo de asociación similar.

El monopolio de la actividad productiva del Estado es una herramienta muy fuerte, y todo ciudadano que se oponga a esta, puede perder su medio de subsistencia, e incluso, una oposición política puede usarse como argumento de que se trata de trabajo para una potencia extranjera, lo que pudiera implicar alguna sanción penal.

La libertad económica, la posibilidad de encarar empresas productivas o comerciales, de obtener y disponer de sus frutos, es una de las vías más efectivas para lograr la independencia, y la prosperidad individual.

Los regímenes totalitarios saben que dicha independencia, se vuelve incompatible con el poder absoluto. De ahí la obsesión por mantener el estricto control de la economía, y el desprecio por aquel sector de la sociedad que luche por la superación y el progreso personal.