Ley Nacional y Ley Internacional. Conexión y Dependencia.

Lic. Argelio M. Guerra

En la historia del Derecho Internacional marcan una pauta los acuerdos de Westfalia de 1648, entre los que se establece, devenido desde entonces principio directivo para la comunidad internacional, el hecho de que los Estados son soberanos y al interior de sus territorios ejercen el poder supremo.

Si bien esto es así y la ley nacional del estado consagra este principio, no lo aísla de observar determinados principios imperativos que le vienen impuestos por un orden jurídico extranacional, esto es, la ley internacional.

Para explicar el alcance y contenido de la relación entre ley nacional y ley internacional se han establecido varias teorías en sus diferentes gradaciones (la monista, dualista, monista radical, moderada), lo que supone que para unos el derecho interno y el derecho internacional integran un solo ordenamiento jurídico siendo dos ramas de un mismo sistema jurídico, mientras que para otros el derecho internacional y el derecho interno son dos sistemas independientes con ámbitos territoriales de aplicación diferente.

Sea cual fuere la posición adoptada, la primacía del Derecho Internacional no se afecta por el tipo de sistema constitucional establecido por el Estado, ya sea en lo referido a la aplicación de las normas de la ley internacional  al interior del Estado, como en cuanto a la solución de los conflictos entre la ley nacional y la ley internacional, puesto que dicha primacía surge por el hecho de que el Estado queda obligado por el Derecho Internacional.

Un conflicto surgido entre normas del Derecho Internacional y la ley interna, ventilado ante la jurisdicción de un tribunal internacional, se resolverá sobre la base de la supremacía del Derecho Internacional. Ahora, cuando dicho conflicto entre leyes surgido en el ámbito del derecho interno no se resuelva de la misma manera existirá una violación del Derecho Internacional, trayendo consigo la responsabilidad del Estado y las mismas consecuencias que cualquier otro acto ilegal. De tal manera que en cualquiera de los dos casos se afirma la primacía del Derecho Internacional.