Trabajo, internamiento y edad

Osvaldo Rodríguez Díaz

La Sala Segunda de lo Penal del Tribunal Provincial de La Habana en la causa 93 del 2012, emitió la sentencia número 14 de 10 de julio del 2012, en la que le impuso a la acusada N.V.B.Q. la sanción de dos años de trabajo correccional con internamiento.

La sancionada en cuestión, al momento del juicio oral, contaba con 60 años de edad y más de 40 de trabajo, por lo que su condición de jubilada quedó clara en dicho acto.

Resulta en extremo cuestionable imponerle a esa acusada una pena de trabajo por dos años, cuando ya su capacidad laboral está disminuida, amén de los padecimientos complementarios de esa etapa de la vida.

Internacionalmente, el límite máximo de edad laboral de la mujer está entre los 55 y los 60 años, hoy en Cuba el límite es 60, por lo que, en este caso, a la sancionada se le ha impuesto una condena en franca contradicción con la legislación laboral controlada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

La ley penal franquea otras posibilidades para el caso en cuestión, pues la pena se le pudo subsidiar por la de limitación de libertad o por la de trabajo correccional sin internamiento,  para que elija una labor que por sus condiciones pueda realizar, aún por cuenta propia.

Se pudiera ampliar más sobre el tema, pues esto ocurre con frecuencia y el Tribunal Supremo ha rectificado la sentencia, modificándole la medida a los sancionados.

Esperemos el desenlace de este caso, pues se encuentra a consideración de dicho Tribunal.