Los Derechos Humanos y su protección internacional

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OLYMPUS DIGITAL CAMERALic. Argelio M. Guerra

Desde su surgimiento y hasta hace algunos años, el Derecho Internacional clásico se ocupaba básicamente de la estructura de la comunidad de naciones y las relaciones interestatales, toda vez que son los Estados, los sujetos por excelencia del Derecho Internacional. Sin embargo con el desarrollo de la disciplina en los últimos años han ido adquiriendo protagonismo y relevancia internacional muy diversos sujetos, entre ellos, la persona natural como individuo, para quien su relación con el Estado ha dejado de ser un asunto de la exclusiva competencia de éste.

Para tutelar la mencionada relación Estado-individuo se han establecido diferentes procedimientos que van desde los informes que los Estados Partes en los convenios sobre Derechos Humanos deben rendir al órgano previsto, hasta el acceso a un sistema de denuncias de los individuos ante los organismos internacionales.

Existe un grupo de normas, de alcance global o regional, que ordenan la salvaguarda de los derechos humanos y las libertades fundamentales; entre los instrumentos jurídicos de protección internacional a los derechos humanos más importantes están:

  • Los Pactos Internacionales de las Naciones Unidas sobre Derechos Humanos de 1966
  • El Consejo de Europa para los Derechos Humanos de 1950
  • La Convención Americana de Derechos Humanos de 1969
  • La Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos de 1981

Además, existen otras tantas regulaciones de protección jurídica internacional que impiden la violación de los derechos de la infancia, de la mujer, la no discriminación y contra los tratos crueles, etc.

En este contexto, el escenario cubano experimenta la demanda cívica desde la sociedad civil por la ratificación de los Pactos de Naciones Unidas de 1966, ya firmados en el año 2008, ratificación indispensable para su entrada en vigor y la adecuación de la legislación interna. Es de esperar, después del estudio que conlleva dicho compromiso, que las autoridades se pronuncien a favor de seguir haciendo aun más en cuanto a la protección y garantía de los derechos de los cubanos todos.

 

Ley Nacional y Ley Internacional. Conexión y Dependencia.

Lic. Argelio M. Guerra

En la historia del Derecho Internacional marcan una pauta los acuerdos de Westfalia de 1648, entre los que se establece, devenido desde entonces principio directivo para la comunidad internacional, el hecho de que los Estados son soberanos y al interior de sus territorios ejercen el poder supremo.

Si bien esto es así y la ley nacional del estado consagra este principio, no lo aísla de observar determinados principios imperativos que le vienen impuestos por un orden jurídico extranacional, esto es, la ley internacional.

Para explicar el alcance y contenido de la relación entre ley nacional y ley internacional se han establecido varias teorías en sus diferentes gradaciones (la monista, dualista, monista radical, moderada), lo que supone que para unos el derecho interno y el derecho internacional integran un solo ordenamiento jurídico siendo dos ramas de un mismo sistema jurídico, mientras que para otros el derecho internacional y el derecho interno son dos sistemas independientes con ámbitos territoriales de aplicación diferente.

Sea cual fuere la posición adoptada, la primacía del Derecho Internacional no se afecta por el tipo de sistema constitucional establecido por el Estado, ya sea en lo referido a la aplicación de las normas de la ley internacional  al interior del Estado, como en cuanto a la solución de los conflictos entre la ley nacional y la ley internacional, puesto que dicha primacía surge por el hecho de que el Estado queda obligado por el Derecho Internacional.

Un conflicto surgido entre normas del Derecho Internacional y la ley interna, ventilado ante la jurisdicción de un tribunal internacional, se resolverá sobre la base de la supremacía del Derecho Internacional. Ahora, cuando dicho conflicto entre leyes surgido en el ámbito del derecho interno no se resuelva de la misma manera existirá una violación del Derecho Internacional, trayendo consigo la responsabilidad del Estado y las mismas consecuencias que cualquier otro acto ilegal. De tal manera que en cualquiera de los dos casos se afirma la primacía del Derecho Internacional.