¿Verdadero o falso?

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Jorge Hojas Puñales

En Cuba existen directores de empresas, pero no empresarios como tal. Un empresario siempre estaría presto a escuchar (no oír) tanto a su asesor legal, como a su asesor económico. No por gusto, ambos son considerados los brazos derecho e izquierdo de este empresario.

También soy del criterio de que en nuestro país no existe realmente eso que se llama institucionalidad (¿cómo soñar con un Estado de Derecho?), si cada cual hace lo que mejor le parece y lo que mejor se le antoje, qué diría nuestro Apóstol, ante tanta irresponsabilidad, tanto irrespeto, tanta indolencia y tanta complacencia, todo esto, llámese como se llame, tiene un denominador común, el desacato, la desobediencia.

La burocracia, lejos de ser erradicada, llegó para echar raíces, como el marabú, del mismo modo que la globalización es un estadio superior del sistema capitalista, el peloteo es un estadio superior de nuestro socialismo.

Adentrémonos solo en estos tres enfoques.

-Un empresario, goza de independencia para la toma de decisiones, no sin antes, colegiarlas con su aparato empresarial. Escucha, valora y se proyecta sobre la base de las informaciones que le brindan sus asesores y especialistas, pues bien sabe que de no hacerlo, irremediablemente caería en un costoso error que trascendería al futuro de su empresa. Resulta raro, que uno de estos asesores o especialistas, en el momento cumbre de sancionar determinado contrato, exprese sus consideraciones ya que todo está más que dicho, está apto, para enfrentar los derechos y obligaciones contraídos; es praxis que en las reuniones o conciliaciones dentro del ámbito empresarial, este empresario, no siempre presida las sesiones, pues sabe dar a cada cual el papel que juega en el desenvolvimiento empresarial.

El empresario cubano, está muy limitado en sus facultades, aunque se le reconozca personalidad jurídica y se diga que posee patrimonio propio. Esto es una ficción, pues está muy subordinado a la decisión de los niveles superiores. En los consejos de dirección -bien se les podría llamar, consejo del director-, los criterios, valoraciones o consideraciones vertidas por sus especialistas, no son tenidas en cuenta. Citemos el ejemplo de que su asesor económico le informe, que la empresa X, no ha pagado su deuda y es una cuenta envejecida y entonces el asesor legal, le exprese lo impostergable, de iniciar el proceso legal establecido. Como respuesta, el director dirá que esa empresa u organismo, no se puede demandar, pues el nivel superior no lo permite.

La situación económica-financiera de la empresa no importa, prevalece la orientación del nivel superior.

-Se habla mucho de institucionalidad e institucionalización, pero, ¿realmente se cree en esto y tiene conciencia de ello?, ¿a quién va dirigido?, ¿cómo atajar tanta inobservancia, tanto menoscabo, tanta impunidad?, desde la niñez, nos inculcaron que la Ley entra por casa, a estas alturas, nuestra casa es nuestro territorio, territorio regido por la Ley, Ley que nadie cumple o que interpreta como mejor le plazca, y no es que lo diga yo, pero resulta una rareza, no chocar a diario con violaciones y más violaciones: violaciones de contratos, violaciones de los cobros y pagos, violaciones urbanísticas, violaciones de precios y pesos, violaciones en general, de las normas que rigen el quehacer del país, de la nación, los derechos del pueblo.

Qué le impide al aparato estatal, hacer cumplir el mandato de la Ley cuando un funcionario o dirigente viola lo legalmente establecido y solo es separado, demovido y en mejor de los casos, amonestado, ¿no es significativo, que una Sentencia dictada por un Tribunal, no sea cumplida por quien tiene que cumplirla?, ¿no es significativo, que por un hecho casual o causal, la leche no llegue a su destino en el horario previsto?, ¿no es significativo, que cotidianamente se incumplan contratos concertados de todo tipo?

Nuestro pueblo tiene un buen nivel escolar, pero no se puede decir lo mismo del nivel jurídico, en este aspecto, somos un país cuartomundista, somos un país jurídicamente analfabeto o indefenso y desamparado por la Ley, ¿qué aspiraciones podremos albergar, si Tribunales y Fiscalía, no juegan el rol, para el que fueron creados?, son situaciones que han visto la luz en nuestros medios de comunicación y difusión masiva, pero es letra muerta, quedan solo en el papel y la tinta o en el éter circundante. Se puede leer en la prensa, que en fecha 31 de octubre de 2011, fue dictada por el Tribunal Supremo Popular, la Sentencia No 1322, favorable a la parte actora, pero aún en este año 2012, no se han puesto de acuerdo en quién debe ejecutarla. Si a esto podemos llamar respeto, ¡Vaya institucionalidad!

Si la educación y el respeto nacen en la cuna, entonces, ¿dónde nacerá la educación, el respeto y el culto a la Ley? Benito Juárez sentenció, el respeto al derecho ajeno, es la paz y con buena razón nos preguntamos, ¿podemos vivir en paz, si no se respetan nuestros derechos?, ¿es verdadero o falso, que leyes extraterritoriales, nos perturban la paz?, ¿por qué nuestras leyes nacionales, son perturbadas, ante la vista y pasividad de todos?

 

Reverenciar la ley o apedrearla (I)

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Para los que peinamos canas, o para quienes ya no tenemos qué peinarnos, la utopía francesa sobre el pretendido cambio social, en el contexto de esa sociedad, era un fin inalcanzable, no obstante sirvió como base en los planes de estudio, y a diario nos percatamos que nuestra sociedad y principalmente su futuro, se ha convertido en un espejismo; es como si nuestras metas, sueños y aspiraciones, estuvieran en el horizonte, esa línea a la que nunca nos acercamos.

¡Qué lejos estamos de poder expresar con vehemencia y credibilidad, que en nuestra sociedad la ley, se respeta, se acata y se cumple, por todos los entes que con forman nuestra sociedad!

Quisiéramos disponer de toda la información posible, para que se tuviese una noción, sobre todas las disposiciones, normativas y regulaciones jurídicas, que han sido publicadas en la Gaceta Oficial de la República de Cuba, adscripta al Ministerio de Justicia en más de 50 años.  Casi a diario son publicadas disposiciones de los   Organismos de la Administración Central del Estado (OACE), no con igual periodicidad, son emitidas Leyes, Decretos-Leyes y Decretos, correspondientes a la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), el Consejo de Estado (CE) y el Consejo de Ministros.

De predicar con el debido respeto y culto a la Ley, no sería necesario acometer acciones contra quienes flagrantemente la infringen, violan o actúan impunemente con su inobservancia. Por ejemplo, resulta doloroso ver como se demuele un inmueble porque su construcción fue ilegal.  Por qué ocurre esto, simplemente por el total irrespeto a la Ley, tanto por el que ejecuta la obra, como el que con su inobservancia lo ha propiciado, personas tanto naturales, como jurídicas.

Qué papel juega o ha de jugar el abogado o jurista dentro de los OACE, un organismo, una empresa o una asociación. Para nosotros su principal rol, radica en la prédica del respeto a todo el ordenamiento jurídico vigente, ceñir sus actuación a su acatamiento y cumplimiento, cosa que le es casi imposible hacer, ya que sobre ello prima la voluntad del jefe; no puede actuar ni como asesor o consejero, en el mejor de los casos no es escuchado y en el peor, expulsado por contradecir las decisiones del superior.

Todo lo que hemos expuesto, amerita un especial espacio ilustrativo, de cómo se violan o infringen las leyes, que según nosotros (todos) aprobamos.  Existe un añejo refrán que dice: “se mató como Chacumbele”, ¿seremos nosotros (todos) Chacumbele?

Legalidad o Violencia

19--legalidad o violencia

6-vallin_21Wilfredo Vallín Almeida

Siempre pensé que el día en que las cosas se pusieran en Cuba como están ahora, los representantes del poder se conducirían con mucho mayor tino y capacidad de maniobra.

Los que hoy peinamos canas, no olvidamos la  nacionalización sin indemnización de muchísimas propiedades, la ruptura obligada con la familia que se iba al extranjero, la persecución por creencias religiosas,  las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), la proscripción de los Beatles, la famosa “advertencia” a los intelectuales, la peligrosísima instalación de cohetes nucleares, etc. etc…

Todo eso,  más la acumulación de cinco planes quinquenales incumplidos llevó al agotamiento de la credibilidad de ciudadanos a los que se les pidió entregar el preciado tiempo de su vida y su sacrificio a cambio del futuro del hombre nuevo.

Ahora vemos, por ejemplo, la carta abierta atribuida a un grupo de cirujanos del hospital Calixto García y circulada en internet, donde se puede leer:

Las deficiencias en el sistema de atención médica son tan graves…que nos obligan…a no brindar una atención profesionalmente ética y digna a nuestro pueblo, como es nuestro sagrado deber.

¿Hasta cuándo vamos a agradecerle a la generación del centenario por haber cumplido con su deber…mientras nuestra generación espera por cumplir con su deber de desarrollar y darles a nuestra familia, a nuestros hijos…la vida que se merecen…?

Tampoco pensé nunca, que seríamos los ciudadanos los que esgrimiéramos las leyes revolucionarias y socialistas, para señalar al poder (y también a los organismos internacionales, ¿por qué no?);  que los que un día nos dijeron “todos somos iguales ante la ley” se colocarían  a sí mismos fuera de ella permitiéndose ignorarla.

Es lo que sucede cuando:

-          se esposa y mete en un calabozo a un abogado que ha ido a una estación de policía a preguntar sobre la situación legal de un detenido,

-          se nos avisa que “los abogados no serán, a partir de ahora, permitidos en las estaciones de policía”,

-          se dice a los activistas de la campaña Por Otra Cuba:

Eso de los Pactos está muy bonito pero, lo que no sabes, es que, detrás,  está la mano del enemigo que tiene otros propósitos

(Nótese de nuevo la alusión  a que lo cubanos nunca  haremos algo por convicción propia, sino que  siempre seremos programados y conducidos por enemigos foráneos).

-          se emplea violencia contra las personas sin ningún basamento del derecho  vigente y con el desprecio manifiesto de la policía política a ese derecho ciudadano reconocido en la propia Carta Magna de la nación.

-          Se envía un mensaje a la ciudadanía con la lectura:

La única posibilidad de independencia y soberanía nacional somos nosotros. Entre los 11 millones de cubanos no existe absolutamente nadie más que nosotros mismos  con capacidad para garantizar esa soberanía, amén del derecho que tenemos a permanecer aquí de por vida.

La violencia sólo engendra más violencia. Ya han muerto unas cuantas personas por esto y otras han estado muy cerca de morir por la misma causa.

Desgraciadamente, quizás deban morir algunos cubanos más antes de que esta triste historia concluya. Solo que, los que sentimos amor por este país,  siempre apostaremos a la primera de las dos propuestas de este binomio absurdo: legalidad o  violencia.