¿Uno o dos Delitos?

2-osvaldoOsvaldo Rodríguez Díaz

El ciudadano J.Y.E.Z. resultó sancionado en la causa 262/2010 del Tribunal Provincial de La Habana, Sala de los Delitos Contra la Seguridad del Estado, por un delito de tráfico de drogas, en juicio celebrado el 2 de febrero de 2011.

En la sentencia se le imputa que en fecha anterior y próxima al 30 de enero de 2010, le propició drogas a otro para su traslado desde San Antonio a La Habana para comerciarlas.

El propio J.Y.E.Z. resultó sancionado en la causa 15 del 2011 del Tribunal Provincial Popular de Artemisa, en juicio celebrado el 18 de marzo del 2011 por tráfico de drogas.

En la sentencia se le imputa realizar venta de drogas en La Habana en febrero del 2010. Se le imputa, además, efectuar ventas en julio del mismo año en San Antonio de los Baños.

¿Estaremos en presencia de DOS CAUSAS radicadas por distintos tribunales para conocer de los mismos hechos?

Tráfico supone tratar con diversas personas, en distintos lugares que, según las sentencias expresadas, realizó el sancionado en La Habana y Artemisa en un mismo período de tiempo. A un traficante se le puede perseguir durante años y es solamente un traficante, no varias veces traficante.

La Ley Procesal Penal, en su artículo 13.5 deja definido qué se considera un delito conexo, los diversos delitos que se atribuyan a un acusado al incoarse expediente contra él por cualquiera de ellos, si tuvieran analogía o relación entre sí y no hubieren sido hasta entonces objeto de proceso.

Los juicios fueron celebrados en febrero y marzo del 2011 ¿Cómo no conoció la Instrucción que ambos casos son, en realidad, uno sólo?

¿Se habrá dado el caso, por error, de un juicio ilegal? ¿Cuál de ellos?

Serían de utilidad las opiniones de penalistas al respecto.

 

 

¿SABIA USTED QUE…?

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Licenciado Frank Paz

La Ley de Procedimiento Penal cubana, ley No 5 de 13 de agosto de 1977, en vigor, plantea una contradicción muy interesante. Por una parte, reconoce muy atinadamente como autoridades en materia judicial a los jueces, fiscales e instructores. Estos últimos son los encargados de instrumentar la fase preparatoria de la investigación criminal la que después constituirá una causa penal en una sala de justicia.

La Ley de Procedimiento Penal en su artículo 111. 1 declara como auxiliares de las funciones judiciales a los oficiales, sargentos y auxiliares del Ministerio del Interior. Esto quiere decir que los jefes y primeros oficiales de la policía nacional están subordinados, por ley, a cumplimentar los intereses de la investigación penal, que en el ejercicio de sus funciones desarrollen los instructores.

Sin embargo, en la práctica los instructores nunca llegan a desembarazarse de la subordinación directa de sus jefes militares. ¡Que contradicción mas conveniente para el mando del Ministerio del Interior!, ¿verdad? Huelgan los comentarios.