El derecho de reunión y de manifestación en Cuba

Las Damas de Blanco Reina Luisa Tamayo y su hija

Laritza Diversent

¿Cómo se regula el ejercicio del derecho de reunión y manifestación dentro de Cuba?

El derecho de reunión puede entenderse como la manifestación colectiva de la libertad de expresión a través de una asociación temporal. Instrumentos jurídicos internacionales a la hora de configurar el contenido de estas facultades, reconocen como legítimas las reuniones pacíficas, reconociendo como único límite al ejercicio de las mismas, la protección de intereses públicos y los derechos y libertades de los demás.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos, firmada por Cuba en 1948, reconoce en su artículo 20.1 que “Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas”.

El Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos, firmado en febrero de 2008 y en espera de ratificación por parte del gobierno cubano, en su artículo 21, reconoce el derecho de reunión pacífica y aclara que, el ejercicio de tal derecho sólo podrá estar sujeto a las restricciones previstas por la ley, que sean necesarias en una sociedad democrática, en interés de la seguridad nacional, de la seguridad pública o del orden público, o para proteger la salud o la moral públicas o los derechos y libertades de los demás.

La Constitución cubana, reconoce como una facultad ciudadana de carácter fundamental en su artículo 54, los derechos de reunión, manifestación y asociación, especificando que son ejercidos por los trabajadores, manuales e intelectuales, los campesinos, las mujeres, los estudiantes y demás sectores del pueblo trabajador, para lo cual disponen de los medios necesarios a tales fines.

No obstante, El legislador cubano, no definió el contenido de este derecho ni que límites impone al ejercicio del mismo, como suelen hacerlo las constituciones modernas. Tampoco aclaró que entiende por reuniones y manifestaciones ilícitas.

Por su parte el Código Penal, al proteger los derechos individuales, regula en su artículo 292, el delito contra el derecho de manifestación. La norma sanciona al que, con infracción de las disposiciones legales, impida la celebración de una reunión o manifestación lícita o que una persona concurra a ellas. Si el delito se comete por un funcionario público, con abuso de su cargo, la pena se duplica.

Igualmente, el artículo 209, considera que, comete un delito que atenta contra el orden público, quienes participen en reuniones o manifestaciones celebradas con infracción de las disposiciones, que regulan el ejercicio de esos derechos. Triplica la sanción para los organizadores de las mismas.

En estos preceptos, la ilicitud o licitud de una manifestación constituye, una circunstancia esencial para calificar una acción como delictiva. Sin embargo, no se encuentran en la norma penal. Aun no se ha adoptado una ley que regule el ejercicio de este derecho en Cuba.

Se produce así una inconstitucionalidad por omisión, resultado de la inacción del órgano legislativo, que incumple su obligación de legislar. En otras palabras, la eficacia jurídica de la Carta Magna se afecta, al dejar en manos de la Asamblea Nacional la adopción de leyes que permitan su aplicación práctica.

Ambos artículos del Código Penal son completamente inaplicables, afectándose la realización plena del derecho. Y muy importante, el reconocimiento constitucional del derecho de manifestación en Cuba, no pasa de ser una sencilla fórmula legal, al no estar garantizado su ejercicio.

A nivel mundial, el derecho de reunión y manifestación se regula de forma general en instrumentos jurídicos de las Naciones Unidas. Le corresponde a cada estado prever en su legislación, los detalles específicos que requiere el ejercicio del derecho de reunión y manifestación. No existe una práctica internacional uniforme, respecto a la regulación legal de esta prerrogativa humana.

Pueden apreciarse elementos comunes utilizados por los diferentes gobiernos, para reglamentar el ejercicio de los derechos de reunión y manifestación, dentro de sus territorios. Por ejemplo, las legislaciones de España y Venezuela, reconocen el derecho de reunión pacífica y sin armas, siempre que no alteren el orden público ni representen un peligro para personas y bienes. Exigen la obligación de notificar a la autoridad días antes de su celebración, indicando el itinerario escogido, día, hora y objeto general que se persiga.

Regulan los supuestos en que las autoridades pueden disponer impedir una manifestación o disolverla, (sus organizadores no cumplen los requisitos legales exigidos, alteren el orden público o busquen obstaculizar el libre tránsito). También reconocen el derecho ciudadano de recurrir la decisión de la autoridad ante un Tribunal.

En Cuba, no se ha legislado ninguna disposición jurídica que regule el contenido y alcance del derecho de reunión y manifestación, no obstante, son frecuentes los desfiles por céntricas avenidas, convocadas y organizadas por el propio gobierno, con un marcado carácter político-ideológico.

También clasificarían los mítines de repudio de las “masas enardecidas” contra lo que el gobierno califica como manifestaciones contrarrevolucionarias. Es conocido que las propias autoridades incitan estas reacciones cargadas de violencia, avaladas como legitimas por los medios de comunicación oficial.

Los Destacamentos de Respuesta Rápida (BRR) se forman en centros laborales, de estudio y de barrio, a través de sus organizaciones sociales y de masa. Estas brigadas paramilitares tienen la misión de rechazar las manifestaciones contrarrevolucionarias con armamento rústico: palos, cabillas y cables. En estos casos no se tiene en cuenta la alteración del orden público, la interrupción del tránsito, ni los posibles enfrentamientos violentos entre los manifestantes.

La legislación penal cubana, sanciona al que provoque riñas o altercados en lugares al que concurran numerosas personas. La sanción se triplica si los actos se realizan con el propósito de alterar de cualquier forma el orden público. Sin embargo, los miembros de las BRR actúan con total impunidad, pues los agentes policiales, encargados de velar por la tranquilidad y seguridad ciudadana, no actúan, cuando la ley les impone la obligación de actuar de oficio y detener al que intente cometer un delito.

¿Qué pasaría si algunos de los participantes en la manifestación resultasen heridos o perdieran la vida? ¿Quién pagaría los daños a la propiedad pública o a la de terceros? Quién respondería, ¿el administrador responsable de cumplir con el plan de medidas para rechazar las manifestaciones disidentes o su superior (miembro del Partido Comunista o de la Seguridad del Estado) como representante del gobierno?

Es una desvergüenza hacer referencia a una práctica internacional, si de derechos humanos se trata, cuando los máximos representantes del gobierno cubano, no se han decidido a ratificar los tratados internacionales en la materia. Mucho más, cuando considera que la exigencia de respeto a los Derechos Humanos dentro de la Isla, por parte de varios gobiernos democráticos del mundo, constituye un condicionamiento e imposición inaceptable.

Las restricciones al derecho de reunión y manifestación, que pretende imponer el gobierno cubano, son estrictamente de carácter político. Es una hipocresía, intentar apelar a los principios internacionales, para justificar la discriminación.

 

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Un pensamiento en “El derecho de reunión y de manifestación en Cuba

  1. Estocolmo, Suecia, viernes, 18 de febrero de 2011

    CARTA ABIERTA A FIDEL Y RAUL CASTRO Y AL PODER DICTATORIAL DE CUBA

    Srs. Generales Fidel y Raúl Castro Ruz, Gobierno de Cuba, Ejército nacional, Partido comunista, Juventud comunista y la Asamblea popular,

    La Asociación por los Derechos Humanos en Cuba, con sede en Estocolmo, una organización sin fines de lucro e independiente de partidos políticos, ideologías, gobiernos y sus agencias, en completa libertad de conciencia y declarada neutralidad en cuanto a los asuntos políticos internos cubanos, emite la siguiente declaración Carta abierta para conocimiento de todos los cubanos y los pueblos del mundo:

    1. El trasfondo histórico.- Ustedes señores militares, dirigieron y llevaron a cabo una rebelión militar que derrotó a la dictadura apoyada por los comunistas de Fulgencio Batista en 1959. El mundo entero os apoyó moral y políticamente atendiendo las promesas de vuestro líder Fidel Castro en cuanto a que se respetarían las libertades cívicas y los derechos humanos en Cuba.
    2. La subordinación ante el imperialismo ruso.- A partir de 1960 ustedes señores militares realizaron una sangrienta purga de demócratas cubanos y hasta de comunistas que tuvieron de huir a la URSS. De esta potencia recibieron ayuda para crear los cuerpos de represión de los ciudadanos, incluidos de combatientes revolucionarios como Hubert Matos y Camilo Cienfuegos.
    3. El aprovechamiento oportunista del intervencionismo norteamericano.- Desde la fallida invasión de Bahía de Cochinos, 1961 o Playa Girón como ustedes la llaman, vuestro gobierno se entregó de cuerpo y alma en la esfera del imperialismo ruso y su subalterno de la Alemania del Este. Sin ninguna consideración a favor de vuestro mismo pueblo cubano, ustedes malgastaron miles de millones en armamentos y en el entrenamiento de miles de terroristas de todo el mundo con el fin de socavar el sistema democrático y de libertades, incluso en los Estados Unidos, vuestro principal cliente y proveedor. Varios miles de cubanos perdieron la vida en una treintena de aventuras militares y de espionaje en todos los países democráticos.
    4. Riesgo del holocausto nuclear, octubre 1962.- No contentos con esas aventuras en total desproporción con la capacidad militar y económica cubana, ustedes señores militares estuvieron dispuestos a llevar al mundo a una conflagración nuclear en la absurda creencia que serían capaces de vencer a los Estados Unidos y al mundo democrático. La expulsión de Cuba de la OEA por unanimidad (Enero de 1962) fue una demostración palmaria que ustedes estaban equivocados por el camino del aventurerismo militarista. Vuestra respuesta fue la Crisis de los mísiles, cuyo desenlace demostró que los rusos no os tomaban en serio.
    5. El embargo de los Estados Unidos en contra de Cuba.- Tantos errores, como los de negar compensación a las empresas norteamericanas expropiadas, así como vuestra virulencia verbal y amenaza militar en contra de vuestro vecino los Estados Unidos, sólo trajo para vuestro pueblo hambre y retraso. En lugar de buscar el diálogo con vuestros vecinos para convencerles que la llamada Revolución cubana no era un peligro militar para ninguna nación, por el contrario ustedes respondieron con insultos e invirtieron en subversión, espionaje e infiltración en las instituciones de todos los países latinoamericanos, africanos y asiáticos. A pesar de vuestra campaña en cuanto a que el embargo norteamericano es de todo el mundo en contra de vuestro gobierno, tanto ante el pueblo cubano en el interior del país, como ante los demás pueblos del mundo ustedes perdieron toda credibilidad, ya que se trata de una más de vuestras mentiras que sólo engañan a vuestros escolares.
    6. En 52 años vuestro experimento de ingeniería social para crear al hombre nuevo sólo ha producido:
    a. Prostitución generalizada hasta de niñas en edad escolar.
    b. Delincuencia en todos los niveles de la sociedad, incluyendo policías y militares.
    c. Estampidas de cubanos huyendo de vuestro paraíso y miles de muertes en el mar de la desesperación por aire fresco, ya que vuestra sociedad tiránica no deja respirar a sus ciudadanos, militares y policías incluidos.
    d. Opresión del pensamiento libre y manipulación desproporcionada de la información que todos debieran compartir.
    e. Conculcamiento de los derechos civiles y humanos de los habitantes de Cuba, donde la figura de jueces libres e independientes del Ejecutivo no existe, como no existe el Estado de derecho, porque ni siquiera ustedes mismos respetan sus mismas leyes y Constitución vigentes.
    f. Descalabro de vuestra economía nacional, ya que han demostrado por 52 años que ustedes son incapaces para administrar el país, donde el sistema centralista, una vez más ha quedado al descubierto como absolutamente idiota, porque pone la totalidad de los problemas individuales y sociales sobre los hombros de los funcionarios del Estado.
    g. Una sociedad aterrorizada, peligrosamente servil y obediente a vuestros mandatos erróneos y además caprichosos cambios de talante. Ustedes no admiten otras opiniones y no trepidan en defenestrar a los funcionarios mas leales y dedicados. Ustedes mismos se ponen la soga al cuello con vuestro sistema ya obsoleto y más correspondiente a la etapa medieval de las sociedades, que a una sociedad moderna y socializada.
    7. Este estado de malas cosas para el pueblo cubano y para vosotros mismos está llevando a Cuba a la confrontación social, si atendemos a otros casos donde las dictaduras han sido removidas y sus dirigentes han tenido que enfrentar la justicia. El pueblo cubano ya no les tiene miedo a vuestros esbirros que golpean a mujeres indefensas cuando expresan su descontento por todo lo que antes se ha enumerado. Tenemos el convencimiento que a más golpes que ustedes ordenen para acallar las críticas y el descontento, más fortalecidos salen los disidentes, no sólo ante los ojos extranjeros que estamos observando vuestras respuestas ante el clamor popular por un cambio substancial de sistema en Cuba, sino que ustedes al mismo tiempo ustedes los convierten en héroes ante los ojos del pueblo cubano.
    8. Vuestro tímido cambio de sistema económico en cuanto a permitir desde ahora la creación de pequeñas empresas, no sólo es insuficiente y es ciego ante las realidades socioeconómicas del pueblo cubano. Además demuestra una ignorancia supina de cómo se gestionan las empresas libres para que sean rentables y sostengan con sus impuestos al Estado. Aunque ustedes denominen a esa pequeña liberalización económica, una profundización de vuestro sistema centralizado, todos sabemos que es una capitulación ante las realidades. El socialismo ha muerto en Cuba y sería más inteligente reconocerlo públicamente para que el mundo se vuelque a favor del pueblo cubano con ayuda económica que tanto necesita. Creemos que nadie se reiría de vosotros, como tampoco nadie se burla de los neocapitalismos chino y vietnamita, exitosos porque dejan en libertad el intelecto, la capacidad de trabajo y de empresa.
    9. Ante el primer aniversario de la muerte asistida por ustedes del Héroe por la Democracia y las Libertades en Cuba señor Orlando Zapata Tamayo.- Srs. Generales: el mundo libre tiene puestos sus ojos en los sucesos de Cuba. Sabemos que ustedes han incrementado las detenciones arbitrarias y sin orden judicial con el único objetivo de amedrentar, aterrorizar y tratar por medio de esos métodos de convencer a quienes os critican con tanta y justa razón. Sabemos que se realizarán marchas pacíficas en honor del mártir Zapata Tamayo desde el 21 al 23 de febrero, y que ustedes se están preparando para realizar una sangrienta persecución de los opositores. Señores: el mundo os está observando y los gobiernos libres sólo esperan que ustedes cometan un error de ese calibre para expulsar a Cuba de los organismos internacionales y proceder a la congelación de las relaciones diplomáticas con vuestro gobierno. Un grupo de juristas europeos está dispuesto a presentar una acusación en contra de vuestro gobierno por delitos de lesa humanidad ante la Corte internacional de Justicia. Ningún alto funcionario podría ya salir de Cuba, a riesgo de ser detenidos como fue el dictador Augusto Pinochet en Londres.
    10. Por todo lo anteriormente expuesto, rogamos y recomendamos a vuestro gobierno, Fuerzas armadas, policía, CDRs, Partido y juventud comunistas, ABSTENERSE de realizar actos violentos y agresiones criminales en contra de los disidentes en marchas pacíficas en toda Cuba. Permitir, respetar y proteger esas marchas sería para vuestro Gobierno la mejor oportunidad de demostrar al mundo entero que en Cuba de verdad se respetan las opiniones contrarias a vuestro sistema. Creemos que es la única buena solución para el conflicto social iniciado en 1959 en vuestro hermoso país, depositario de un pueblo valeroso, inteligente y trabajador. Tenemos que recordarles que quienes piensan diferente, NO SON ENEMIGOS, ya que con cubanos, como ustedes mismos, de modo que merecen el respeto de todos, especialmente del Estado, el Gobierno y las fuerzas que lo sustentan.

    En la confianza que la razón esta vez imperará por sobre la barbarie, se suscriben de vosotros
    Prof. Carlos Medina de Rebolledo Dr. Carl Magnus Werner
    Presidente Director del Grupo de juristas

    Janina Jablosky Kashmiro Linas
    Directora Director

    Lilly Palacios

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