¿Es ciertamente libre el ejercicio de la abogacía en Cuba? (III)


Julio Alfredo Ferrer Tamayo

Una muestra palpable de la exclusión y la no libertad en el ejercicio de la abogacía, lo es sin dudas la Asociación Jurídica Cubana. Asociación que se proponen legalizar un grupo de juristas de los que formo parte, que en pleno ejercicio del derecho enarbolado en el acápite 26 de los Principios Básicos sobre la función de los Abogados, proclamados en el VIII Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento al Delincuente, celebrado en La Habana del 27 de agosto al 7 de septiembre de 1990, “… los abogados estarán facultados a constituir asociaciones profesionales autónomas e incorporarse a estas asociaciones con el propósito de representar sus intereses, promover su constante formación y capacitación y proteger su integridad profesional. El órgano ejecutivo de las asociaciones profesionales será elegido por sus miembros y ejercerá sus funciones sin injerencias externas...” y en estricta observancia de la legislación vigente al respecto, (Ley de Asociaciones, 54 de 1985 y su Reglamento, la Resolución 53 del 14 de julio de 1986 del Ministro de Justicia), la AJC ha promovido ante las autoridades competentes su reconocimiento jurídico, reconocimiento que no hemos aun obtenido, a pesar de estar nuestra pretensión ajustada a lo jurídicamente dispuesto en materia de asociaciones, pues la AJC se ha trazado propósitos y objetivos más abarcadores de los que se ha fijado la ONBC, como son : contribuir mediante seminarios, círculos de estudio y otros de similar naturaleza, a la elevación del nivel de conciencia y conocimientos de la sociedad civil cubana, poner en conocimiento de la sociedad civil cubana el contenido, importancia y trascendencia de los Pactos de Naciones Unidas firmados por el gobierno de la República de Cuba, en particular el Pacto de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y asesorar convenientemente a los ciudadanos que así lo soliciten, en los asuntos o problemas de índole jurídica en que se vean involucrados; todo cuanto será ofrecido gratuitamente.

A pesar de la reticencia de las autoridades que tienen a su cargo el reconocimiento de la AJC, asociación que pretendemos constituir dentro del marco de la Ley Cubana, reticencia por la que hemos establecido una demanda ante los tribunales de justicia; se aprecia un salto cualitativo, expresado en que una gran parte de los juristas cubanos, con independencia de su filiación política y su vinculación laboral, debatan sobre el tema y muestren su interés de incorporarse a la Asociación, resultando la máxima expresión de dicho salto, el hecho de que por la Sala Segunda de lo Civil y lo Administrativo del Tribunal Provincial Popular de Ciudad de la Habana, se radicara el proceso administrativo #338 del 2010, para tramitar, sustanciar y resolver conforme a derecho, la demanda promovida por el Licenciado Wilfredo Vallín Almeida contra el Ministerio de Justicia, en pro del reconocimiento jurídico de la AJC como propulsora en nuestro país del real y efectivo ejercicio libre de la Abogacía.

 

 

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s